Un acuerdo contaminante y anticlimático

Ecologistas en Acción entregó ayer una carta a la delegación española de la Comisión Europea con la firma de más de 30 organizaciones europeas y 14 canadienses que se oponen a la firma del acuerdo comercial con Canadá (CETA por sus siglas en inglés). Denuncian el grave impacto ambiental del acuerdo, que contradice los objetivos europeos de reducción de emisiones. La carta iba acompañada de una saco de "arenas bituminosas", materia prima altamente contaminante de la que se extrae crudo y que Canadá pretende importar con este acuerdo. El escrito, que se entregó coincidiendo con la Cumbre del Clima en …

Imagen de archivo de una protesta de Ecologistas en Acción.
Más de 40 organizaciones advierten con una carta y un saco de "arenas bituminosas" del peligro del pacto comercial UE-Canadá. Foto: Ecologistas en Acción
Más de 40 organizaciones advierten con una carta y un saco de "arenas bituminosas" del peligro del pacto comercial UE-Canadá. Foto: Ecologistas en Acción

Ecologistas en Acción entregó ayer una carta a la delegación española de la Comisión Europea con la firma de más de 30 organizaciones europeas y 14 canadienses que se oponen a la firma del acuerdo comercial con Canadá (CETA por sus siglas en inglés). Denuncian el grave impacto ambiental del acuerdo, que contradice los objetivos europeos de reducción de emisiones. La carta iba acompañada de una saco de "arenas bituminosas", materia prima altamente contaminante de la que se extrae crudo y que Canadá pretende importar con este acuerdo.

El escrito, que se entregó coincidiendo con la Cumbre del Clima en Varsovia, recuerda que la Comisión Europea sigue sin iniciar el proceso de reforma de la Directiva sobre Calidad de los Combustibles al que tan enérgicamente se ha opuesto Canadá y que tan importante es para lograr una reducción efectiva de emisiones de gases de efecto invernadero. El retraso incumple los compromisos adquiridos por la propia Comisión.

En 2009 la Unión Europea aprobó una reforma de la directiva de calidad de combustibles (FQD en sus siglas en inglés) con el objetivo de lograr que en 2020 el petróleo consumido en el sector transporte tuviera un 6% menos de emisiones asociadas a su consumo respecto a 2010, teniendo en cuenta el ciclo de vida completo (desde la obtención y refinado del petróleo hasta su combustión). "Dado que existen diferentes tipos de petróleo -convencionales, procedentes de arenas bituminosas, combustibles sintéticos, etc.- la Comisión Europea encargó un estudio para conocer las emisiones asociadas a cada tipo de petróleo y en función de ello establecer unos valores de emisión sobre los que medir y evaluar los compromisos obligatorios de reducción. A su vez, se comprometió a que la reforma de la Directiva quedara aprobada como muy tarde en 2012", explica Ecologistas.

Las conclusiones del estudio fueron claras: el petróleo procedente de las arenas bituminosas emite un 23% de media más de emisiones que los petróleos convencionales. "Es decir -añaden-, que el cumplimiento del objetivo del 6% tenía que pasar por evitar el consumo de este tipo de petróleo. Canadá, uno de los países con mayores reservas probadas de petróleo procedente de arenas bituminosas, se ha opuesto pública y enérgicamente a la aprobación de esta reforma de la directiva al considerarla lesiva para sus intereses comerciales. Y todo ello ha ocurrido en el mismo periodo en que la Unión Europea y Canadá, impulsadas por los grupos de presión empresariales que operan en ambos espacios políticos, han estado negociando la consecución de un acuerdo económico y de libre comercio (CETA por sus siglas en inglés), que fue firmado el pasado 18 de octubre, aunque todavía quedan aspectos inconclusos".

"No hay dudas de que la reforma de la directiva ha estado presente en las negociaciones del CETA, y todo apunta a que ha sido utilizada como moneda de cambio en las mismas". Eso explica que la Comisión Europea, teniendo los estudios y las conclusiones, "no haya iniciado ya el proceso para reformar la directiva". Sin embargo, esta reforma era una de las "herramientas claves" con las que la Unión Europea pretendía conseguir el compromiso de reducir un 20% sus emisiones en 2020. "Por lo que si al final la reforma no sale a la luz, la Unión Europea habrá antepuesto  los intereses comerciales de las multinacionales canadienses y europeas, entre las que se incluyen las petroleras, a su propia normativa y compromisos –ya de por si poco ambiciosos ambos- en materia ambiental", subraya la organización ecologista.

"De hecho, la inclusión de un capítulo de protección de las inversiones, por el cual las multinacionales pueden denunciar a los estados ante tribunales internacionales poco transparentes cuando consideren que las políticas públicas interfieren con sus beneficios, hace presagiar que una vez más, los grupos de presión corporativo han impuesto todas sus reivindicaciones", concluyen.

Grupos ecologistas abandonan la Cumbre del Clima de Varsovia por su "inutilidad"

Las organizaciones ambientales y sociales abandonaron a última hora de la mañana de ayer la conferencia de Naciones Unidas sobre el cambio climático que se celebra en Varsovia como protesta por la falta de avances para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero. Los grupos representantes de la Sociedad Civil, entre los que se encuentran Amigos de la Tierra, Greenpeace, WWF, Oxfam, la Confederación Sindical Internaciona y la Coalición Clima, afirman que el encuentro, que finaliza este viernes, "no va a ofrecer prácticamente nada". Es la primera vez que estas entidades adoptan una decisión así.

"De hecho, las acciones de los países más ricos están socavando directamente la propia convención y han puesto descaradamente los intereses de las industrias energéticas más contaminantes por encima de los intereses de los ciudadanos del mundo", afirman en un comunicado. Las entidades afirman haber sido testigos estos días "de la escandalosa falta de acción de los gobiernos de Japón, Australia, Canadá, EEUU y la Unión Europea, cuyos dirigentes están todavía a años luz de la actuación necesaria para frenar la crisis climática", denuncian.

Más de 9.000 representantes de unos 195 países se han reunido en la capital polaca a lo largo de las dos última semanas para trabajar hacia un tratado que se firmaría en 2015 en la lucha contra el cambio climático., y que entraría en vigor después de 2020.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies