Turquía deporta a una periodista madrileña después de permanecer 36 horas detenida

Beatriz Yubero fue detenida el pasado viernes por las autoridades turcas acusada de terrorismo, para posteriormente ser puesta en libertad sin cargos y expulsada de Turquía. La periodista madrileña se encontraba estudiando el segundo curso del doctorado en la Universidad de Ankara, en la facultad de Comunicación, y colabora habitualmente con varios medios de comunicación del Estado español.

Foto: @b_yubero

Beatriz Yubero fue detenida el pasado viernes por las autoridades turcas acusada de terrorismo, para posteriormente ser puesta en libertad “sin cargos” y expulsada de Turquía, según ha confirmado desde su cuenta de Twitter. La periodista pasó 36 horas detenida en la unidad antiterrorista del país a la espera de su deportación desde el aeropuerto internacional de Estambul. Yubero afirma que desconoce los motivos de su detención y expulsión, aunque reconoce que se encuentra a la espera de poder regresar a Turquía.


Los agentes se presentaron en su domicilio y sin darle ninguna explicación ni mostrarle ningún documento acreditativo la trasladaron a una instalación conocida como ‘pabellón deportivo’, lugar donde se concentran muchas de las personas detenidas tras el intento de golpe de Estado. Al mismo tiempo, las autoridades turcas la amenazaron con enviarla a un centro para personas refugiadas en Kilis, Turquía, si se negaba a la firma de un documento para su salida voluntaria del país, ya que la calificaban como un peligro para el Estado turco.


Yubero, desde su perfil de Twitter, niega que los motivos de su detención fueran la publicación de unos tweets sobre el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, tal y como ha señalado el diario ‘Hürriyet Daily News’. La periodista madrileña se encontraba estudiando el segundo curso del doctorado en la Universidad de Ankara, en la facultad de Comunicación, y es cofundadora del ‘think tank’ Baab al Shams, especializado en Oriente Medio y norte de África. Yubero también colabora habitualmente con varios medios de comunicación del Estado español y fue una de las periodistas que informó del intento de golpe de Estado del presidente turco.


Cabe señalar a este respecto, que la Unión Europea ya manifestó su preocupación el pasado 28 de julio por el elevado número de periodistas detenidos en el marco del estado de emergencia declarado por el presidente Turco tras el intento de golpe de Estado. Las autoridades turcas anunciaron el cierre de más de 130 medios de comunicación, entre los que se encuentran tres agencias de noticias, 16 televisiones, 23 radios y 45 diarios, según la agencia de noticias oficial, Anatolia. Además de la retirada de la licencia a cientos de periodistas por sus supuestos vínculos con la asonada militar y su presunto líder, el clérigo Fethullah Gülen, y al que Erdogan acusa de estar detrás de la intentona golpista.

El presidente turco también ha reconocido públicamente su intención de restaurar la pena de muerte si la iniciativa consigue la aprobación del Parlamento. Una trágica medida que fue abolida en el año 2014, aunque llevaba tres décadas sin ejecutar a ninguna persona condenada. Algo contra lo que la Unión Europea clama sin tapujos.

En este sentido, Maja Kocijancic, portavoz del Servicio Europeo de Acción Exterior de la UE, ya manifestó su preocupación al respecto. “Turquía, como país candidato, necesita aspirar a los estándares democráticos y prácticas más elevadas, incluido respecto a la libertad de medios”, y añadió, “cualquier ofensa o crimen deben estar sujetos a un proceso debido” y por tanto “el derecho a de todas las personas a un juicio justo debe respetarse”.

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