Dicen que para subir a la montaña hay que madrugar. Y eso es lo que han hecho hoy las y los marchistas que se han concentrado en Canfranc Estación para recorrer la Canal Roya y algunas personas, solo las más valientes, para seguir camino por el ibón de Espelunciecha hasta llegar al Portalet.
Las amigas y amigos meteorólogos nos advertían de que podía hacer mucho calor, y así ha sido. Durante las dos primeras horas de caminata el calor ha sido uno más, acompañando el tramo entre la salida y el paraje conocido como La Rinconada. Luego, gracias a la altura y a la misericordiosa brisa que ha empezado a soplar, el camino se ha hecho mucho más agradable.

Alrededor de 150 personas, divididas en dos rutas, han participado en la marcha que ha puesto el broche final a una Travesía Zangoza–Canal Roya que podemos considerar muy exitosa, no solo por la participación, sino también por el nivel de compromiso ambiental de quienes nos han acompañado esta semana.
Una marcha que se ha desarrollado sin incidentes y que ha contado con un numeroso grupo de personas de la organización encargadas de que todo discurriera con normalidad, atendiendo dudas, organizando el recorrido y acompañando a quienes, llegadas al punto donde concluía la primera parte del trayecto y tras cinco horas de marcha, regresaban a Canfranc. Antes pudieron escuchar, poco antes de La Rinconada y de la mano de un conocido geógrafo, una documentada exposición sobre los importantes restos megalíticos que atesora esta zona y que, de llevarse adelante las obras proyectadas, caerían bajo la piqueta.

Quienes han continuado caminando hasta el Portalet han podido comprobar in situ por dónde discurriría el trazado de la interconexión y qué consecuencias tendría para el paisaje, la fauna y la flora.
También por dónde iría la carretera de desalojo, por dónde entraría la maquinaria pesada para barrenar los suelos, dónde se instalarían las pilonas que sustentarían el cableado de los telecabinas y las necesarias perforaciones y voladuras para su anclaje. También dónde estarían ubicadas las tres estaciones y el enorme impacto que todo ello tendría sobre un paisaje excepcional, cada vez más amenazado por la voracidad extrema del “homo aedificatorus”.
En definitiva, todas las consecuencias que supondrían las obras de interconexión entre Astún y Formigal.

Termina aquí el relato de estos días de caminatas y charlas. Reencuentros con viejas amistades y descubrimiento de personas que se acercan a conocer esta experiencia con la curiosidad y el compromiso de defender aquello en lo que creen. Todo eso nos lo llevamos en nuestros corazones.
Gracias también a quienes durante meses han organizado esta travesía y a quienes durante estos días se han ocupado de la intendencia y la logística. Sin su desinteresada colaboración no habría sido posible.
Y un reconocimiento muy especial para nuestras amigas y amigos de AraInfo y para sus lectoras y lectores por haber seguido este pequeño diario de la Travesía. Volveremos a los caminos cuantas veces haga falta, salvo que el Gobierno de Aragón se digne a declarar Canal Roya Parque Natural.
Aquí puedes leer todas las entradas del diario de la Travesía Zangoza – Canal Roya en AraInfo.




