El pasado 15 de noviembre en la residencia Jardines de Villafranca se produjo un incendio con el mayor número de víctimas en el siglo en una residencia en Aragón. Diez personas fallecieron de manera trágica, y las causas del incendio aún se están investigando.
“Se han sucediendo declaraciones e intervenciones de personas que no conocen la realidad del sector, mientras las afectadas no han hecho ningún tipo de declaración y han seguido trabajando para dar a los usuarios la atención que necesitaban y requerían”, explican desde OSTA.
Tras el paso de los días, las delegadas sindicales en la residencia, todas ellas del sindicato OSTA, decidieron hacer un acto “de homenaje por todas las trabajadoras del sector, exigiendo mejorar las condiciones de las 13.000 trabajadoras de las residencias en Aragón y un convenio laboral aragonés”.
Según Ana María Meler Baile, delegada sindical de OSTA en la residencia de Villafranca de Ebro “es muy triste que tengan que fallecer diez personas para que se ponga el foco en las residencias, un sector abandonado a nuestra suerte, que solo sobrevive por los miles de trabajadoras que cada día se levantan para proporcionar cuidados con profesionalidad y arrancar una sonrisa a esas personas que tanto nos necesitan”.
Por ello, desde OSTA exigen al Gobierno de Aragón la modificación del RD 11/192, la modificación del acuerdo marco, más financiación para el sector de la dependencia, la creación de una mesa, donde estén todos los sindicatos con representación en Aragón, así como todas las organizaciones empresariales, que junto a la administración puedan “impulsar un marco digno y un convenio aragonés que mejore las condiciones de las trabajadoras”.
Por todo ello, se concentraron a las 12.45 horas de este pasado viernes en la plaza España de Zaragoza, donde leyeron un manifiesto “en apoyo al sector de las residencias” y guardaron un minuto de silencio.

Meler fue la portavoz que leyó el manifiesto en el que OSTA denunciaba “la falta de adaptación de los ratios laborales a las necesidades actuales. Cumplimos ratios, pero están a la baja. Un turno de noche con dos personas para 70 usuarios está bien, cuando no pasa nada. Cuando hay una emergencia, se necesitarían más trabajadoras”, aseveraba.
“Se necesitan salarios dignos y un mayor reconocimiento para un sector principalmente compuesto por mujeres. Cualquier mejora en el sector será maravillosa. Hay que revisar los ratios y salarios. Además los días festivos están muy mal pagados. El anterior gobierno en la DGA anunció medidas tras la pandemia pero cayeron en saco roto”, recalcaba.
Meler aseguraba también que “los políticos, que desde 1992 son parte del problema, no han hecho absolutamente nada. Se están sucediendo declaraciones que dan vergüenza ajena porque no conocen la realidad del sector. Es ahora cuando se tiran de los pelos”, para concluir recordando que “nuestros mayores y personas con trastornos mentales no pueden esperar más”.

