El Presidente de la Asociación de Trabajadores de las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (ATBRIF) ha sido sancionado con dos días de empleo y sueldo por realizar declaraciones en los medios de comunicación. Las declaraciones se produjeron al respecto del grave incendio de Gran Canaria, al que fueron movilizadas cuatro BRIF, las de Pinofranqueado (Cáceres), Puntagorda (La Palma), Tabuyo del Monte (León) y Daroca (Aragón), que trabajaron duramente en la extinción durante ocho días. Cabe recordar que se trata, hasta el momento, del peor y más virulento incendio forestal del verano, quemando aproximadamente 10.000 hectáreas, y que sin duda el trabajo realizado por las brigadas esos días, fuera de su lugar residencia, fue fundamental para salvaguardar el patrimonio natural, bienes y personas.
Las declaraciones, que desde ATBRIF recalcan que fueron "fuera de su jornada laboral", se realizaron para el medio de comunicación Leonoticias, y en las mismas el Presidente de ATBRIF simplemente decía "Queda mucho curro, pero columna conflictiva no hay en estos momentos", "unas labores que actualmente se centran en la línea negra y la consolidación del perímetro, para evitar que el incendio se reactive de nuevo". "En principio haremos el turno completo hasta el sábado, pero luego veremos" y "En Castrocontrigo se quemaron casi 12.000 hectáreas y el trabajo fue inmenso". Unas declaraciones que en ningún momento son dañinas, TRAGSA las ha considerado sancionables y ha procedido a castigar al Presidente de ATBRIF por, al parecer, simplemente hablar con la prensa. Desde ATBRIF han denunciado los hechos y ponen de relieve estas "maniobras llevadas a cabo por parte de la empresa pública TRAGSA, que se apoya en estas declaraciones para atentar contra uno de los derechos fundamentales de toda persona: la libertad de expresión".
Para las BRIF, que se juegan la vida por cuidar el patrimonio natural y los bienes y las personas que en él habitan, esta respuesta de quienes gestionan TRAGSA supone coartar, censurar, amordazar y sancionar a sus trabajadores y trabajadoras en vez de cuidar a unos y unas profesionales que siempre dejan el nombre de las BRIF en lo más alto, gracias a su trabajo, sudor y esfuerzo diario por poco más de 1.000 euros al mes. TRAGSA, la empresa de carácter público que las contrata, en 2014 ya intentó sancionar con 5 días de empleo y sueldo a un trabajador que tomó una foto en un incendio y después se publicó en redes sociales de esta Asociación, siendo éste el revulsivo de una huelga que duró 107 días.
Es, sin duda, una situación nueva para todo el colectivo de trabajadores y trabajadoras de las BRIF, ya que nunca antes a ningún cargo o socio de la ATBRIF, ni a ningún trabajador o trabajadora de la BRIF, se le había sancionado por hacer declaraciones a prensa, y hay muchos ejemplos en estos 27 años de historia. "Coartar la libertad de expresión no es el medio para mantener a este colectivo contento", afirman desde ATBRIF. Durante toda esta semana anuncian acciones de apoyo desde las distintas bases que componen el colectivo de las BRIF.



