Comunidades palestinas en Aragón, y en el Estado español, entre las que se encuentra Casa Palestina de Aragón -reconocida institucionalmente como Hija predilecta de Zaragoza-, denuncian “la situación crítica que viven miles de palestinos y palestinas en las cárceles israelíes, donde se están cometiendo torturas, abusos y graves violaciones del Derecho Internacional con total impunidad”.
“Nuestros presos y presas, incluyendo mujeres, niños y niñas, sufren palizas, privación de sueño y alimentos, negación de medicación y atención médica, hacinamiento, agresiones sexuales y violencia psicológica. Estas prácticas buscan quebrar nuestra dignidad colectiva y castigar a todo un pueblo”, subrayan.
Asimismo, explican que “nos preocupa especialmente la situación de Marwan Barghouthi y Ahmad Sa'adat, sometidos a aislamiento absoluto y malos tratos constantes, así como la detención del doctor Hussam Abu Safiya, castigado por atender a sus pacientes en plena emergencia humanitaria”.
“Denunciamos también el uso ilegítimo de la detención administrativa, que permite encarcelar a personas sin cargos ni juicio, violando la Convención contra la Tortura y el Derecho Internacional Humanitario”, recalcan.
Por todo ello, exigen “a la Cruz Roja Internacional, Naciones Unidas y a las organizaciones de derechos humanos, que obtengan acceso inmediato y sin restricciones a las prisiones israelíes para comprobar el estado de nuestros prisioneros y garantizar su integridad física y mental”.
“Reafirmamos que la comunidad internacional no puede normalizar relaciones con un Estado que practica tortura sistemática, violencia colonial y crímenes de guerra. La rendición de cuentas es urgente y necesaria”, concluyen.
Más información del genocidio en Palestina en este especial.




