El president de la Generalitat, Quim Torra, ha aprovechado el inicio del nuevo Govern para reunirse con las migrantes que participan en el encierrro desde hace un mes de l’Escola Massana en la plaza Gardunya de Barcelona.
La Comisión Negociadora del encierro ha trasladado al president las dificultades y obstáculos que encuentran para conseguir la nacionalidad española como, por ejemplo, los exámenes de “nacionalidad” que resultan “imposibles de aprobar”.
Este encierro pretende visibilizar la injusta Ley de Extranjería, las deportaciones muchas veces ni siquiera al estado de origen, las devoluciones en caliente, las redadas policiales por el mero hecho de ser una persona racializada o los internamientos en los CIE.
Según recoge Public, Torra ha asegurado a esta comisión que los cambios en el reglamento de aplicación de esta ley se encuentran fuera de su actual marco competencial, está dispuesto a presionar al nuevo Gobierno español, para que se atiendan las demandas de esta población.
También ha prometido que hará lo posible para que los ayuntamientos que no cumplen con la legislación en materia de empadronamiento, cumplan y pongan fin a las restricciones. Asimismo, se ha mostrado dispuesto a hacer lo posible para que revisen las multas a las personas que trabajan como vendedores ambulantes.
Junto a Torra, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau tiene previsto reunirse con el colectivo de migrantes en los próximos días.

