La fase superior de la política occidental, practicada ya la de la traición o la compra de voluntades, no es otra que el crimen en nombre de la democracia. Amanecer del día siguiente. Todavía me cuesta creer tal atropello de un gobierno filonazi al mundo, no a un país. Todavía me cuesta creer la pasividad de mi presidente obviando lo importante, la mirada a otro lugar, igual que hacían los alemanes cuando no querían saber de los campos de exterminio, de los corruptos dirigentes de Bruselas/OTAN. Me cuesta creer la línea roja cruzada por el gobierno de un país, dirigido …

