Así, lo asegura la Fundación Franz Weber, que lamenta “la colaboración del consistorio con una práctica de violencia explícita”, y le solicita “suspender la actividad para impedir el acceso de personas menores de edad”. El Comité de los Derechos de la Infancia pide “alejar a las personas menores de edad de la tauromaquia” y UNICEF animó a los municipios aragoneses a cumplir esta objeción.

