También plantea la revisión y retirada de cuantos acuerdos similares se pudieran haber realizado durante la dictadura, con el objetivo de que la ciudad y el Ayuntamiento adopten el espíritu de la democracia, la Constitución española y la Ley de Memoria Histórica y que se traslade a la Delegación del Gobierno en Uesca y Aragón esta decisión


