Asociaciones del Bajo Aragón registran su petición en el Ayuntamiento de Alcañiz al considerar que causan “estrés extremo y crisis de ansiedad” a personas con “elevada sensibilidad al ruido”, así como que “las mascotas que habitan junto a nosotros en la ciudad, sufren ataques de pánico y pueden llegar a morir por paros cardiacos”

