“El Valle de Banasque/Ball de Benás, ya cuenta con numerosas centrales hidroeléctricas, dos en Benasque, una en Eriste, otra en Sesué, otra en Seira y otra en Campo, y el río Ésera está afectado por no respetarse sus caudales ecológicos desde la presa de Linsoles hasta que llega a Sahún y su caudal se incrementa por los barrancos Cambra y Sorri”, recuerdan desde la formación aragonesista



