La alcaldesa de Zaragoza dice sin rubor que "no hay ningún proyecto para poner ascensores por la parte exterior de La Lonja". Intenta con estas declaraciones desacreditar la campaña ciudadana ‘Salvemos la Lonja’ y meter en un cajón discretamente su segundo intento de construir ascensores y accesos al espacio existente entre las bóvedas y el tejado de este singular edificio, del siglo XVI, con el argumento de aumentar el espacio expositivo.

