Tenía que ser un 13 de abril. Mi adorado cascarrabias, corriste a tiempo hacia la luz para no poner una gotita más de melancolía a uno de tus aniversarios preferidos. Junto al 1 de Enero. Junto al 26 de Julio. Rojo impenitente, revolucionario gruñón (¡cómo no serlo, hoy en día…!), compañero valiente y coherente. Los recuerdos se agolpan, de tantas conversaciones en La Habana, en tu penúltimo exilio, en esos patios de El Vedado. De cuando nos hablabas de aquella cena con profesionales de los medios a la que también asistió Fidel; ésa misma en la que el propio Raúl …

