La extrema derecha vuelve a primer plano en Europa aunando populismo y crisis, pero con distintas variantes. De un lado los partidos de la ultra-derecha, populistas y racistas que aparecen como opciones de poder, con parlamentarios en la mitad de los países de la UE y con gobiernos en Bulgaria y Letonia. Es el caso del Frente Nacional francés renacido con Marine Le Pen, Interés Flamenco de Bélgica, el Partido Popular danés, el Partido de la Libertad holandés o el austríaco que, con el mismo nombre, acaba de quedar en segundo lugar en las recientes elecciones. También del Partido del …
