El libanés, un valor seguro siempre que visita el festival, congregó a más de 2.500 personas y ofreció otro derroche de virtuosismo con su violín y su carisma. Maika Makovski abrió la noche con un concierto eléctrico y sorprendente para presentar su último trabajo, "Bunker Rococó". El miércoles regresa la programación al anfiteatro, con uno de los conciertos más esperados de la XXXII edición y del que apenas quedan las últimas entradas: Manu Chao.





