Divagaciones de viernes noche acerca del modelo de ocio bajo el capitalismo desde la filosofía político-social. Un viernes cualquiera de tardes, mientras apuro las últimas gotas del segundo tercio, sentado en mi taburete fijo indefinido de la barra del Pottoka, entre el cañero y las tapas veganas, veo un vídeo que acaba de enviarme un amigo en el que José Miguel Villarroya dice: «pues si se va a la cantina hace bien, ya está, puñeta. La gente tiene derecho a divertirse porque el ocio es revolucionario». Son ya las nueve de la noche, me habré gastado alrededor de cinco euros …

