Cuando explicamos a los emprendedores las posibles vías de comercialización se contempla a la Administración Pública como un potencial cliente. Las últimas décadas nos han demostrado una nueva forma de “hacer negocio” con la Administración: la responsabilidad patrimonial del Estado. En palabras más sencillas, el Estado se hace cargo de las pérdidas o costes o el negocio fallido que el propio Estado propuso. Ejemplos sobran desde las autopistas de peaje radiales hasta el depósito subterráneo de gas “Castor”. Digamos que se desarrolla así, con o sin litigio: se contrata la obra, se hace (o no llega a hacerse) y al …

