Dentro de muy pocos días, el jueves 16 de julio, se celebrará un funeral de Estado en recuerdo de las víctimas del COVID-19 una práctica inédita en España a pesar de declararnos un país constitucionalmente aconfesional, a priori y a posteriori. Este estreno no ha gustado a ciertos sectores que han anticipado sus propios intereses ideológicos en celebraciones de corte confesional en claro intrusismo sobre las atribuciones del Estado constitucional. Solapar funciones para visualizar un interés privado que determine la validez emocional de los sentimientos ciudadanos para reconducirlos a una propia parcela dogmática. De manera básica y pedagógica un funeral …

