Hay artículos que se escriben desde la razón, otros, exigen ser escritos desde el corazón, y en esta ocasión hay una mezcla de ambos. Por un lado, un corazón dolido al ver como nuestra ciudad recorre un camino de fomento de la barbarie; y por el otro, una razón perpleja al ver cómo, tras palabras de “éxito” y de “gobernar para todos”, el Ayuntamiento de Teruel se dedica a postergar una mal llamada tradición basada en el sufrimiento animal. Este mismo lunes, a algunos se nos revolvió el estómago cuando el Ayuntamiento, en rueda de prensa junto al Centro de …

