La formación ha criticado que alrededor del 40% de las plazas de aparcamiento en la zona donde se celebrará el festival Vive Latino han sido acordonadas y no pueden utilizarse por el vecindario ni las personas que se acercan cada fin de semana a pasear por la zona durante prácticamente un mes. También ha recordado que entidades ecologistas “han mostrado su preocupación por los impactos negativos que la masiva afluencia de público pueda tener en el entorno de la ribera del Ebro y el arbolado”.

