La policía turca, según los informes, niega a las personas detenidas agua y comida y éstas son víctimas de malos tratos y tortura. Tememos por la integridad de Dogan Güzel y por eso exigimos a las autoridades españolas que hagan las gestiones necesarias para que sea puesto en libertad, pues Dogan Güzel no ha cometido delito alguno más que denunciar, a través de sus caricaturas, las violaciones de derechos humanos que se comenten contra el pueblo kurdo.
