Investigadores del grupo Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza lideran el primer descubrimiento de un ave gigante fósil que habitó en la Península Ibérica al final del Cretácico. El hallazgo en la comarca de la Ribagorza refuerza la importancia del Pirineo aragonés para estudiar la biodiversidad del final de la época de los dinosaurios.

