Tras 50 años de ocupación y 10 años de bloqueo las condiciones de vida de la población gazatí rayan la supervivencia. Todos los servicios básicos se han deteriorado gravemente, en especial los de salud, abastecimiento de agua y saneamiento; se calcula que diariamente se vierten al mar unos 110 millones de litros de aguas residuales sin apenas ser tratadas.

