Se han dirigido a las cabezas electorales de los partidos con representación en las Cortes de Aragón, dando por hecho que “forma parte de su ideario político” y conminándolos a presionar a los estados español y francés “para que, de una vez por todas, reabran nuestra comunicación por ferrocarril” y Aragón vuelva a estar conectado por tren con el resto de países de Europa

