Con tan solo 20 años, Alberto Flores-Uranga dejó atrás su Mutriku natal y viajó a Idaho (EEUU) para trabajar como pastor. Fueron años de soledad, perdido en las montañas, a menudo sin más compañía que la de osos y coyotes. Pero lo haría de nuevo, “sin dudarlo". Hablamos con él con motivo del Día Internacional de la persona Migrante, que se celebra el 18 de diciembre.

