Deliciosa expresión para significar que alguien está tratando de adular, halagar, lisonjear, ser sumiso o complaciente con el fin de ganar el favor de una persona, generalmente principal. Es la versión elegante de lamer cierta parte de la anatomía de alguien. Siempre pensando aquel que lame, aquel que le baila el agua, en que el bailado es persona del que, en su momento, podrá sacar ventajas. Cuando paseo por mi algoritmo particular de Facebook y me detengo en determinados comentarios de personas consideradas “principales”, demasiadas veces las frases de respuesta les bailan el agua tan exageradamente que no puedo por …

