Es absurdo que durante una pandemia global cada estado de la Unión Europea haga la guerra por su cuenta. Europa necesita unas directrices sanitarias comunes y coordinadas que superen los nacionalismos, pero mientras esto no sucede, Ayuso le enjareta un 155 sanitario al Estado español por qué “confinar Madrid es mortal para su economía”, así, el nacionalismo hispano-madrileño decidirá como se debe actuar en la crisis sanitaria en todo el territorio del estado, -ironía on- incluidas las 6 provincias y media aragonesas -ironía off-.

