El objetivo es romper el ciclo de transmisión de la pobreza, lograr una sociedad más cohesionada y favorecer la igualdad de oportunidades. Se trata de 155 medidas que se basan en la coordinación y trasversalidad entre administraciones, mejorar la calidad de vida de las familias y considerar a los niños y niñas como sujetos de derechos y de reconocimiento social.

