Solidaridad activa y respeto a los derechos humanos ejes de ‘Ayuda a Refugiados Zaragoza’

La labor que se realiza desde este grupo formado por personas anónimas ha conseguido mucho más que la que se lleva a cabo desde las instituciones. Envíos de ayuda humanitaria, campañas de sensibilización, la confección de una guía didáctica para concienciar a adultos y menores. Un ejemplo más de cómo la sociedad siempre va un paso por delante de las administraciones ante situaciones de catástrofe

Miembros del Grupo de Ayuda a Refugiados de Zaragoza.

El grupo ‘Ayuda a Refugiados en Zaragoza’ nace a finales de septiembre de 2015. La imagen del niño kurdo Aylan desató una ola de indignación en todo el territorio europeo. Aquí, en Zaragoza, este lamentable suceso provocó la creación de este grupo por parte de cuatro de sus miembros.

Desde AraInfo nos reunimos con dos de sus voluntarias, Natalia y Ruth, para que nos cuenten el cómo, el cuándo y el porqué de esta iniciativa que ha resultado ser un éxito en cuanto a logros conseguidos, no solamente con la entrega de material humanitario sobre el terreno, sino también con una campaña de sensibilización que se está llevando a cabo por diferentes colegios e institutos de Aragón.

“Se pusieron de acuerdo cuatro personas y crearon un grupo en Facebook. En dos días éramos ya casi 1.500 personas agregadas al grupo”, nos explica Ruth. Previamente, cuando el grupo alcanzó la cifra de los mil integrantes “se decidió realizar la primera asamblea aunque realmente no nos conocíamos casi nadie”, añade Natalia.

Allí, en esa primera reunión en una cafetería del Actur, Ahmed y su mujer, dos personas de origen sirio que forman parte del grupo, “proyectaban un Power Point en el que se resaltaban las diferencias culturales que existen entre los sirios y los españoles”, recuerda Natalia. Desde un primer momento, las personas reunidas “empezaron a aportar cada uno lo que podía o era capaz”, todo ello con el objetivo de organizarse.

Traductores, abogados, acompañantes de niños y niñas y personas mayores, incluso una persona de Cáritas que les propuso “hacer uso de toda la ropa de la que disponían en un almacén a la que no se le estaba dando ningún uso”. Después vino una segunda reunión “que fue mucho más operativa”, confiesa Natalia.

En el ámbito de la cooperación con asociaciones y ONGs, para Ruth, “en la labor que hemos realizado, y en la que seguimos desarrollando, ARAPAZ ha sido la única que se ha interesado por nuestro trabajo, porque no ha venido a dar consejos ni para alcanzar ningún protagonismo, sino simplemente nos ha ofrecido su ayuda y su experiencia adquirida durante la guerra de los Balcanes”.

Otro ejemplo de esta labor desinteresada de ARAPAZ, es el envío de material humanitario que se hizo a finales de marzo a Bulgaria y en el que esta asociación participó sobre el terreno gestionando la entrega. Ruth subraya, “ellos siempre quieren estar en la sombra, pero su trabajo es digno de destacar tanto en las formas como en el fondo, porque ellos han puesto sus contactos, su nave y su tiempo de forma totalmente voluntaria y altruista”.

En el terreno de la toma de decisiones, el grupo de ‘Ayuda a Refugiados Zaragoza’, las lleva a cabo de forma asamblearia. Aunque Natalia matiza, “siempre ha existido la confianza suficiente como para que cada persona se encargara de su labor sin exigir nada a cambio”, y continúa, “fundamentalmente las asambleas sirven para informar a todo el mundo de lo que se está haciendo, y también para que la gente que se incorpora aporte sus ideas”.

El grupo basa su trabajo en varias líneas de actuación. Por un lado está el equipo de sensibilización, por otro el equipo de recepción y recogida de material, lo cual “implica no solo la recogida sino hacer la clasificación de la ropa por utilidad, ropa de mujer, ropa de hombre, de niños, zapatos, cinturones”, algo que resulta tremendamente necesario por si llega un momento en el que la demanda tiene que ver con algún artículo específico.

Y además, cuentan con un equipo que se dedica a realizar charlas de sensibilización a personas adultas, “ahora tenemos programada una charla en la Biblioteca Pública Manuel Alvar el día 12 de mayo como la que se hizo con AraInfo y con María Torres en la Estación del Norte”. Ni que decir tiene que por otro lado existe ‘otra’ sensibilización orientada más a niños y niñas de corta edad.

“Esto se decidió en la segunda asamblea que realizamos y fue ARAPAZ la que nos sugirió trabajar con la sensibilización en los colegios e institutos por la importancia que tenía”, nos comenta Ruth. Dicha labor estaba destinada a una posible llegada de personas refugiadas a nuestro territorio. Pero por desgracia, eso no ha ocurrido. De las 17.000 personas con las que el gobierno se comprometió a ofrecer una segunda oportunidad, únicamente han llegado 18 de ellas.

En Aragón estaba prevista la llegada de entre 200 y 300 personas, de ahí la importancia de trabajar sobre la posibilidad de que se produjera un posible choque cultural.

Ruth y Natalia recuerdan cómo se le fue dando forma a la idea. “En esta primera mesa de sensibilización comenzamos tres personas y luego, poco a poco, se fue sumando gente. Cada uno iba aportando material que fuera susceptible de utilizar, información contra el racismo, Power Points que incluían explicaciones de cómo funcionaba el voluntariado en Lesbos, un club del cuento, otros llevaban música intercultural, todo ello orientado a que fuera operativo en las charlas”.

El objetivo no es otro que desde pequeños, los niños y niñas aprendan lo que implica el respeto a los derechos humanos, lo que significa la libertad para todos y todas, las diferencias entre personas de distintas razas, y todo esto que lo enfoquen de una manera positiva.

Natalia considera este aspecto fundamental, “hay niños y niñas que tienen muy marcado lo que les dicen en casa, que van a traer enfermedades, que son terroristas y claro hay que explicarles que eso no es realmente así. De esta forma son ellos y ellas los que sensibilizan a sus padres y madres”.

Hasta el momento, el balance no puede ser más positivo. “Hemos realizado 27 actividades de sensibilización, 16 en colegios de primaria, cuatro de secundaria, cuatro charlas con adultos y luego tres en Centros de Tiempo Libre y bibliotecas”, nos cuenta Natalia, y Ruth subraya, “y todo lo que tenemos pendiente, que cada vez salen más sitios donde realizar esta labor de sensibilización”.

Les han llamado de Fraga, de Chaca, de Balbastro y aunque ya se han desplazado a Zuera, a Tauste y a Pastriz, reconocen que no pueden abarcar más lugares fuera de Zaragoza por falta de tiempo.

La creación de una guía didáctica con la que trabajar con niños y niñas también es otro punto a su favor. Natalia es la encargada de explicarnos en qué consiste dicha guía. “Tenemos unas fichas clasificadas para diferentes edades con distintas preguntas, y dibujos para hacerlo más atractivo, en las que tratamos de transmitir lo que está pasando con las personas refugiadas, junto con unos Power Points que utilizamos también con los profesores y profesoras”.

Al mismo tiempo, uno de los proyectos que están manejando actualmente es la realización de un documental. Un recurso audiovisual que se diferencia en tres partes. Una primera de denuncia, otra como labor de grupo y una última basada en la esperanza. “Se trata de enseñar lo que estamos haciendo, ya sea en concentraciones, en colegios, que sirva para que en un futuro ese material se pueda utilizar”, señala Natalia.

Por otro lado, la preparación de un Festival de música en septiembre también se encuentra entre sus prioridades. Ruth nos explica que “la idea es que a parte de los conciertos, este Festival se enfoque a que las personas puedan interactuar, mediante talleres, charlas, exposiciones y alguna sorpresa más que estamos preparando, en definitiva, una jornada en la que todo el mundo se implique y se sienta participe de ello”.

Otra de las líneas de trabajo está orientada “a realizar presión a las distintas instituciones a base de concentraciones públicas y con reuniones formales”, apunta Natalia, un tema en el que por cierto vuelve a destacar la poca colaboración por parte de estas. Cabe señalar que “son ellos los que nos han venido a buscar, salvo la ronda de contactos que mantuvimos con todos los partidos políticos en las Cortes en la que demandábamos una modificación de la ley de Asilo”, mantienen Ruth y Natalia.

“Lo que las instituciones pretenden es que nosotros arrastremos a la gente para lo que ellos quieran organizar. Parece que de alguna manera se sienten atacados por lo que hacemos, no entienden como en tampoco tiempo hemos sido capaces de llegar a tantos colegios, a tantos institutos, y por eso nos preguntan cómo lo hemos hecho”. Voluntad. Con esa palabra se puede definir el trabajo que desde este grupo se realiza. Y la falta de la misma es la que los retrata a ellos, tanto a instituciones como a ONGs, sin iniciativas ni propuestas.

A la pregunta, ¿qué medidas reclaman a las instituciones para mitigar este drama que viven las personas refugiadas?, tanto Natalia como Ruth lo tienen claro, “como primera vía que se declaren insumisos de las leyes que vulneran los derechos humanos, que destinen la parte correspondiente de los presupuestos en la mejora de recursos en los países de origen, y que sobre todo, cambien de actitud ante esta catástrofe”, y sigue Ruth, “por parte de las instituciones solo hemos encontrado buenas palabras y ningún hecho”.

Para finalizar esta entrevista les pedimos a Ruth y Natalia que terminen con un mensaje de optimismo. Ambas se decantan por dos citas célebres.

Por un lado Nelson Mandela: “Lo que cuenta en la vida no es el mero hecho de haber vivido. Son los cambios que hemos provocado en las vidas de los demás lo que determina el significado de la nuestra”.

Y por otro, Martin Luther King: “ No me duelen los actos de la gente mala, me duele la indiferencia de la gente buena”.

Después de conocer de primera mano todas las alternativas, proyectos y demás ideas que manejan desde este grupo, si alguien se encuentra interesado en ponerse en contacto con ellos y ellas, lo pueden hacer a través del grupo que tienen en Facebook  ‘Ayuda a Refugiados en Zaragoza’ o mediante un correo electrónico a la dirección ‘unmismosol@gmail.com’.

Autor/Autora

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies