Sola en mi parto no: mujeres aragonesas piden un protocolo que evite lo ocurrido en el Servicio de Obstetricia del Clínico

Pese a que el Hospital Clínico de Zaragoza ha rectificado desde esta plataforma ha decidido mantener la concentración de este viernes a las 17.00 horas en la plaza de la convivencia de la ciudad para demandar un protocolo único para todos los hospitales, "el problema de fondo sigue sin solución"

Ilustración: juanabanana_ilustra

El Servicio Aragonés de Salud ha delegado en los hospitales para que puedan tomar medidas restrictivas en el acompañamiento a las mujeres que acuden a dar a luz, a su elección, “medidas que son discrecionales y que provocan grandes diferencias entre centros sanitarios y discriminaciones entre las usuarias de esos centros”, aseguran desde Mujeres de Aragón. Por ello, reclaman un protocolo único para todos los hospitales en relación al acompañamiento del parto.

La denuncia de esta plataforma llega después de que el Hospital Clínico de Zaragoza decidiera hace dos semanas que impedía que las mujeres que dan a luz en este hospital pudieran ser acompañadas durante todo el proceso de dilatación del parto, obligando a que la persona acompañante esperara en otra sala del hospital, alejada de la parturienta, a que le llegara un mensaje al móvil para avisarle únicamente cuando se producía el momento del expulsivo.

El hospital ya ha dado marcha atrás y desde el servicio de Obstetricia han pedido disculpas: “Lamentamos profundamente la situación originada, totalmente alejada de nuestra filosofía como servicio”. Según explican desde este servicio durante las tres últimas semanas se ha vivido una grave presión asistencial, debido a un brote que afectó a seis embarazadas y cinco profesionales.

Dicho brote obligó, aseguran, a tomar medidas de prevención, como restringir el acompañamiento transitorio durante la dilatación, si bien, dada la situación especial de la Maternidad, sí se permitió que las mujeres estuvieron acompañadas en el parto y en el puerperio inmediato. “Este sacrificio tenía como único fin la seguridad de nuestras pacientes, sus hijos, sus familias y el personal que les atendíamos”, explican desde el servicio.

Desde Mujeres de Aragón recuerdan que esta decisión es “contraria a las recomendaciones de las autoridades y expertos sanitarios tanto nacionales como internacionales” y suponía dejar a las mujeres que van a dar a luz “aparcadas en las salas de dilatación, solas, sin ningún tipo de apoyo y sin ningún tipo de explicación”.

Las mujeres que han denunciado esta discriminación aseguran que lejos de asumir el problema, la Gerencia del SALUD, y la propia Consejería “se han lavado las manos, asistiendo como meros espectadores a la conculcación de los derechos de las mujeres embarazadas o que acaban de dar a luz”.

Esta decisión desoye las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y la Sección de Medicina Perinatal de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), que en ambos casos apuntan al “derecho de las mujeres a parir acompañadas de quien ellas decidan, incluso estando contagiadas por coronavirus COVID-19”.

En el comunicado en respuesta a las explicaciones de la DGA, esta plataforma advierte de que “durante toda la pandemia se han estado aplicando distintos protocolos sanitarios en Aragón, discrecionales e intermitentes, que han vulnerado los derechos de las mujeres como usuarias de la seguridad social”

Este vaivén de decisiones han provocado y están provocando en las mujeres inseguridad, ansiedad, miedo, desconfianza hacia el sistema sanitario. “Hemos sentido que somos usuarias de segunda y que se han utilizado nuestros derechos fundamentales como moneda de cambio para justificar una cantidad políticamente correcta de medidas clínicas de supuesta seguridad que en el fondo hacen subyacer el desprecio hacia las mujeres, coartando su capacidad de decidir”, denuncian.

El protocolo del Hospital Clínico que como recuerdan, se ha retirado circunstancialmente argumentando una mejora en la evolución de la presión asistencial, y todas las medidas que se han tomado durante la pandemia sin justificación científica ni amparo legal alguno, “atentan contra los derechos de las mujeres y aumentan los riesgos durante el parto: se potencia el estrés y la ansiedad, se incrementan las complicaciones posteriores al parto, lo que puede desembocar en malestar emocional y depresión posteriores, los estudios en neurociencia nos hablan de las graves consecuencias de que la mamá no sea atendida en el parto con la sensibilidad que necesita en esos momentos tan importantes en su vida, y en los que el sentimiento de vulnerabilidad está presente”.

“Dejar a las mujeres solas en un momento crucial y vital, único y transformador de sus vidas, para ellas y para sus hijos e hijas, y sus parejas, va a dejar una huella difícil de curar, porque, como dice la sociedad científica, la forma en que nacemos, la forma en que somos paridos/as, va a condicionar el desarrollo de nuestro cerebro”, denuncian dese Mujeres de Aragón.

El ‘Plan de Parto y Nacimiento’ de la Agencia de Calidad del Sistema Nacional de Salud asegura que “la evolución natural del parto está dirigida por la parte más instintiva de nuestro cerebro”; guía y encamina que “se favorecerá una buena evolución evitando hacer pensar o hablar a la mujer, no generando desconfianza, miedo o falta de intimidad, y todo ello a fin de facilitar que el proceso de parto no se detenga o entorpezca”. Apoya con el mayor grado de recomendación científica el acompañamiento de la mujer durante el preparto, parto y posparto, por una persona de su confianza, si ese es su deseo; y reconoce el derecho de la pareja o el acompañante a participar en el parto.

La Asociación Científica de Matronas de Aragón y al Colegio de Enfermería de Zaragoza también han puesto de manifiesto la importancia del acompañamiento durante la dilatación en el parto porque confirman que "favorece la seguridad clínica y la comunicación entre la gestante y el equipo asistencial", y constatan que “ayuda a disminuir su ansiedad, aumenta su satisfacción, facilita la evolución del parto disminuyendo la posibilidad de complicaciones genéricas así como de complicaciones en el puerperio asociadas a una peor evolución del parto y al malestar emocional provocado por una experiencia negativa”.

“No queremos que cada hospital haga su propio protocolo. No queremos protocolos que aparecen y se retiran de un día para otro. No queremos soluciones a medias, no queremos sentir que es mejor dar a luz en un hospital que en otro. No queremos que el sistema sanitario nos conduzca a la inseguridad sobre nuestros partos, ni queremos que nadie decida por nosotras”, concluyen desde Mujeres de Aragón.

Pese a que el Hospital Clínico de Zaragoza ha rectificado desde esta plataforma ha decidido mantener la concentración de este viernes a las 17.00 horas en la plaza de la convivencia de la ciudad para demandar un protocolo único para todos los hospitales: "El problema de fondo sigue sin solución, en cualquier momento, y según el propio argumento del Clínico, el protocolo podría rectificarse de nuevo, es por ello que estamos muy lejos de ver cumplido el objetivo en el establecimiento de un protocolo único para todos los hospitales de Aragón".

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