La sección sindical de SOA en IKEA Zaragoza ha interpuesto una demanda ante el Tribunal de Instancia “contra la decisión de la empresa de modificar la distribución de jornada de una parte importante de la plantilla”, al entender que se trata “de una modificación sustancial de condiciones de trabajo de carácter colectivo”.
El sindicato destaca que IKEA “pretende cargar más horas de trabajo en sábados, domingos y festivos, desplazándolas desde los días laborables de lunes a viernes, con un impacto directo sobre la organización de la jornada, los descansos y la conciliación de la vida personal y familiar de la plantilla”.
Desde SOA se denuncia además que la empresa “no está facilitando a la representación legal de las trabajadoras y, más concretamente a esta sección, la documentación exigida por el Estatuto de los Trabajadores”, impidiendo con ello “el ejercicio real y efectivo de las funciones de información, control y defensa colectiva que nos corresponden”.
El Sindicato Obrero Aragonés subraya que “no es el primer contencioso frente a los ‘suecos’. Esta nueva actuación judicial se enmarca en una trayectoria continuada de defensa sindical, jurídica y organizativa frente a decisiones empresariales” que, a juicio de esta organización “suponen un deterioro de derechos laborales y colectivos unidos al goteo ininterrumpido de despidos que se viene produciendo desde febrero. Esto enrarece el clima laboral en la empresa y puede parecer una estrategia para someter a la plantilla por la vía del miedo”.
La demanda sostiene que “la empresa, no puede presentar como una simple reorganización interna lo que en realidad constituye”, según SOA “una clara alteración estructural de la jornada y del régimen de prestación en fines de semana y festivos, sin respetar las garantías legales ni los derechos de la plantilla”.
Asimismo, SOA recuerda que ha sido “la primera y única organización sindical, en todo el Estado español, en promover una huelga en IKEA. Un precedente que marcó un punto de inflexión en nuestra respuesta sindical dentro de la empresa y que refleja una línea de actuación firme, independiente y sostenida en la defensa de la plantilla”.
“No estamos ante un simple ajuste interno”
“Cuando una empresa pretende reorganizar de forma unilateral la vida de sus trabajadores y además niega la información que legalmente debe entregar a la representación social, no estamos ante un simple ajuste interno: estamos ante un conflicto laboral de primer orden”, señalan desde la sección sindical de SOA en IKEA Zaragoza.
“La demanda ya está en marcha y será el Tribunal quien deba resolver”, por lo que el SOA anuncia que utilizará “todas las vías sindicales, legales y judiciales a su alcance para defender las condiciones de trabajo de la plantilla, exigir transparencia y frenar cualquier empeoramiento injustificado de la jornada, los descansos o la conciliación en la empresa. Sin organización, sin conflicto y sin defensa jurídica real, los derechos se vacían”, concluyen.




