Desde el Sindicato Obrero Aragonés (SOA) señalan que “Aragón está en liquidación. La Administración continúa poniendo el territorio al servicio de fondos de inversión y multinacionales tecnológicas mientras la mayoría social asume los costes ambientales y territoriales”.
“El caso Forestalia constituye el precedente de un modelo basado en la aceleración de proyectos, la falta de planificación y la opacidad. Lejos de rectificar, el Gobierno de Aragón ha decidido profundizar en esa estrategia impulsando una expansión sin precedentes de los centros de datos”, recuerdan desde el sindicato.
Las inversiones anunciadas superan ya los 90.000 millones de euros “y Aragón se presenta como uno de los principales polos europeos para infraestructuras digitales. Amazon Web Services, Microsoft, Merlin Properties y otros grandes operadores continúan anunciando nuevos proyectos y ampliaciones mientras se multiplican las declaraciones de interés autonómico y las autorizaciones administrativas. La gallina de los huevos de oro se rompe ante amenazas tan evidentes como el nuevo clima y las consecuencias de la depredación de recursos”, recalcan.
“El proyecto de Merlin Properties en Botorrita, adquirido sobre un desarrollo inicialmente promovido por Forestalia, simboliza la continuidad de un mismo modelo económico: enormes recursos públicos y territoriales puestos al servicio de intereses privados”, subrayan.
Desde el SOA destacan como “nos prometen miles de empleos y prosperidad. Sin embargo, una vez concluidas las obras, estos complejos generan un empleo estable muy reducido en comparación con el volumen de inversión, mientras exigen grandes cantidades de suelo, energía y agua y condicionan la planificación energética de Aragón”.
Por todo ello, desde el Sindicato Obrero Aragonés denuncian que Aragón “corre el riesgo de convertirse en una colonia energética y digital. La riqueza que se promete no puede medirse únicamente en inversiones anunciadas, sino en empleo de calidad, tejido productivo, sostenibilidad, transparencia y control democrático”.
“Exigimos transparencia absoluta en las concesiones, evaluación independiente de los impactos ambientales y sociales, planificación pública de los recursos estratégicos y un debate abierto sobre el modelo industrial que necesita Aragón. El futuro de nuestro territorio no puede quedar subordinado a la lógica especulativa de los grandes fondos de inversión y las multinacionales tecnológicas. Por ello debería aplicarse una moratoria que ordene la (i)lógica capitalista de los centros de datos”, concluyen desde el SOA.




