Las candidatas sostienen que las pruebas físicas no garantizan la igualdad de oportunidades al aplicar baremos diferenciados únicamente en dos ejercicios, una situación que, a su juicio, vulnera la legislación aragonesa de igualdad y perpetúa un problema estructural en el acceso de las mujeres a los servicios de extinción de incendios.
La convocatoria de la bolsa de empleo para la categoría de bombero de la Diputación de Teruel (DPT), gestionada a través del INAEM, ha desatado una fuerte polémica entre parte de las personas aspirantes, que cuestionan el diseño de las pruebas físicas por considerar que no garantiza la igualdad efectiva entre mujeres y hombres. Las afectadas sostienen que el sistema de evaluación incurre en una situación de discriminación indirecta y reclaman a la institución una revisión de los criterios utilizados para adaptarlos a la normativa vigente en materia de igualdad.
La denuncia se centra en que únicamente dos de las pruebas físicas —press de banca y trepa de cuerda— cuentan con baremos diferenciados por sexo, mientras que el resto de ejercicios se califican mediante un sistema de apto/no apto o con criterios idénticos para hombres y mujeres, sin tener en cuenta las diferencias fisiológicas reconocidas por la evidencia científica. Según las aspirantes críticas con el proceso, esta circunstancia coloca a las mujeres en una posición de desventaja durante buena parte de la fase física del proceso selectivo.
Denuncian una posible vulneración de la Ley de Igualdad de Aragón
Asimismo, las aspirantes sostienen que el procedimiento podría vulnerar el artículo 37 de la Ley 7/2018 de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres en Aragón, al no establecer un sistema de evaluación que garantice el acceso en condiciones de igualdad real. Las personas denunciantes consideran que la DPT ha diseñado un proceso “poco integrador” y alejado de los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad.
A su juicio, resulta especialmente contradictorio que la propia convocatoria reconozca diferencias fisiológicas entre hombres y mujeres únicamente en dos pruebas concretas mientras mantiene criterios uniformes en el resto de ejercicios, cuando precisamente numerosos procesos selectivos de cuerpos de bomberos, policías y otros servicios públicos ya incorporan tablas de equivalencia o baremos diferenciados para garantizar una competencia en igualdad de condiciones.
Reclaman evaluar la aptitud real para el puesto
Uno de los argumentos centrales de la denuncia es que la igualdad de oportunidades no debe confundirse con exigir exactamente las mismas marcas físicas cuando existen diferencias fisiológicas objetivas entre mujeres y hombres.
Las aspirantes defienden que el objetivo de las pruebas debería ser medir la capacidad necesaria para desempeñar el trabajo de bombero, evitando requisitos que puedan convertirse en obstáculos desproporcionados. En este sentido, sostienen que algunas de las exigencias físicas incluidas en la convocatoria guardan escasa relación con las funciones reales del puesto y terminan perjudicando también a numerosos aspirantes hombres, que sufren lesiones durante la preparación o el desarrollo de las oposiciones.
La consecuencia, añaden, es que muchas mujeres que superan las pruebas teóricas quedan eliminadas posteriormente en la fase física, lo que explica en parte la escasa representación de mujeres existente actualmente en los servicios de bomberos en Aragón, una situación que contrasta con la realidad de otros países europeos donde la incorporación de mujeres es significativamente mayor.
Petición a la Diputación de Teruel
Las aspirantes concluyen reclamando a la Diputación de Teruel que aproveche este proceso para revisar los criterios de acceso y garantizar la igualdad efectiva de oportunidades.
Argumentan que, en un contexto marcado por el incremento de las emergencias derivadas del cambio climático, como inundaciones o incendios forestales cada vez más extensos e intensos, las administraciones públicas deberían concentrar sus esfuerzos en reforzar los servicios de intervención, aumentar las plantillas y asegurar procesos selectivos que permitan incorporar al mayor número posible de profesionales cualificados sin que existan barreras discriminatorias.
La controversia se produce en un momento especialmente delicado para el Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento de la Diputación de Teruel. La bolsa de empleo forma parte de los procesos de selección impulsados por la institución para reforzar el cuerpo de bomberos, cuyas convocatorias han sido objeto de distintas controversias en los últimos años. La oferta exigía, entre otros requisitos, estar en posesión del título de Bachillerato o equivalente y del permiso de conducir C+E, remitiendo a las bases publicadas por la propia DPT.
En los últimos años varios procesos selectivos del servicio de bomberos de la DPT han terminado judicializados o han sido objeto de recursos por parte de aspirantes, lo que ha alimentado el debate sobre la transparencia y el diseño de las pruebas de acceso.





