Servilismo

Con un población de 1.480 habitantes y representado el 0,0033 por ciento de la población total del estado español, Sallent de Gallego ha sido uno de los primeros municipios en hacer como lacayo vengador del estado español ante las últimas nacionalidades de empresas españolas por gobiernos latinoamericanos. En sus propias palabras:  “Dado que esta ayuda se ha efectuado en un Centro Infantil situado en Bolivia, y, vistos los últimos acontecimientos en las relaciones comerciales de aquél país con España, en concreto, la expropiación por parte del Gobierno Boliviano de la filial que la empresa Red Eléctrica Española, tenía en aquél …

Con un población de 1.480 habitantes y representado el 0,0033 por ciento de la población total del estado español, Sallent de Gallego ha sido uno de los primeros municipios en hacer como lacayo vengador del estado español ante las últimas nacionalidades de empresas españolas por gobiernos latinoamericanos. En sus propias palabras:  “Dado que esta ayuda se ha efectuado en un Centro Infantil situado en Bolivia, y, vistos los últimos acontecimientos en las relaciones comerciales de aquél país con España, en concreto, la expropiación por parte del Gobierno Boliviano de la filial que la empresa Red Eléctrica Española, tenía en aquél país el pasado martes día 1 de mayo, y teniendo en cuenta, además la situación actual de crisis económica, por razones de corresponsabilidad y solidaridad con nuestro país“ se resuelve revocar una ayuda de 20.000 € a la Asociación Comunidad Cruz de Vida en Bolivia para el desarrollo del Centro Infantil “Señor de la Exaltación”, por parte de la alcaldía de Sallent de Gallego en fecha del 3 de Mayo de 2012. Pero, qué es lo que lleva, a un ayuntamiento que comprende tan baja representatividad de la población del estado español, hacia este inusitado interés por retirar una ayuda destinada a un centro infantil en Bolivia.

Para responder propongo volver a la declaración, donde la coletilla con la que finaliza el párrafo: “por razones de corresponsabilidad y solidaridad con nuestro país” muestra el verdadero cariz de este decreto. En primer término, aparece como razón la corresponsabilidad, responsabilidad compartida, y en segundo término, solidaridad, adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros. Por tanto, comparte una responsabilidad a la causa de su país, que, en estos términos, parece evidenciar que los intereses de su país son los mismos que los de la empresa Red Eléctrica Española que es sobre la que se ha ejercido la expropiación. Es decir, la causa o empresa a la que se adhieren es la de la empresa que ha sufrido la nacionalización, si seguimos las definiciones de sus propias razones. Por tanto, la causa de su país es la causa de los dirigentes de esta empresa, haciendo de los intereses puramente empresariales de Red Electrica Española los intereses generales de los ciudadanos del estado español que son reclamados para defenderlos. Es decir, su país se fundamenta y radica en las élites económicas y sus intereses.
Es de esta manera que la definición del estado español se transforma en la defensa de los intereses de la minoría en detrimento de la mayoría que se puede ejemplificar muy fácilmente en el interés de  BBVA, Iberia, Sol Meliá y Unión Fenosa en patrocinar el "Proyecto Marca España".

Queda por tanto claro que el decreto del ayuntamiento de Sallent de Gallego se enmarca dentro de la perpetuación de la identidad española del municipio. Es decir, es un decreto utilizado como muestra de pleitesía  y lealtad a los poderes oligárquicos del estado español como constructores de la definición del estado español. No es un cuestión de la influencia de la decisión, con una representatividad del 0,33 por ciento de la población del estado español, es erróneo analizarla en términos de calado de la decisión. Pero tampoco es un brindis al sol, esto se puede enmarcar dentro de la constante  y enfermiza práctica de de las instituciones públicas aragonesas de justificar su españolidad. No es un simple pataleta o arrebato de chovinismo del alcalde de Sallent, sino que se puede contextualiza dentro de todo un movimiento de reafirmación de la españolidad de Aragón que, acompañada de la generación de autoodio aragonés, haga de la orfandad de una identidad aragonesa el caldo de cultivo perfecto para sentir atraído por la fantasía española.

Es el mismo pensamiento único que lleva al Ayuntamiento de Teruel a sumarse a la repugnante moda de declarar Bien de Interés Cultural la "fiesta" taurina. Ahora el enemigo que acecha, su nacionalcatólica concepción del estado español, es otro, son lo gobiernos latinoamericanos que buscan recuperar la soberanía popular económica frente a la oligarquía imperialista y saqueadora que lleva establecida desde en 1492. Es relevante que los enemigos del estado español sean, ahora, países que practiquen precisamente una política contrapuesta a las de recortes, privatizaciones y "reformas"  cuyo  objetivo fundamental es eliminar cualquier tipo soberanía popular y fortalecer la definición lumpinoligarquica del estado español.

Es en esta decisión municipal donde se muestra la distancia abismal entre la realidad real y la realidad mediática. El ayuntamiento de Sallent de Gallego ha decido subirse a la realidad mediática, seguir haciendo el juego a los oligarcas del estado español que han construido la definición del estado español como un estado donde los intereses de la minoría prevalecen sobre los de la mayoría y donde los ciudadanos son vasallos de la oligarquía y sus intereses. Es ahí donde el pueblo aragonés debería de negar su españolidad, negando el consenso de la transición que les hizo vasallos de un monarquía que no sólo le robó su derecho histórico a autogobernarse sino que la hizo esclava de la lumpinoligarquía que la ha saqueado haciendo de Aragón un yermo de polvo, niebla, viento y sol.

Es esta distancia, entre la realidad y el mediatismo, la que abre espacios políticos que rellenar, es ahí donde, la liberación nacional aragonesa se debe emplazar como un herramienta, a su vez, de liberación social. Desterrar la concepción españolista de Aragón, supone un ejercicio de insumisión doble, nacional y social, al negar la representatividad  de los poderes oligárquicos que sustentan la definición del estado español. Son, por tanto, acciones como las del ayuntamiento de Sallent, las que muestran hasta que punto el servilismo al estado español perpetua el carácter inmovilista y desmemoriado de la mayoría de la sociedad aragonesas que acepta como normal su autodesprecio.

David Pérez Villarroya | Para AraInfo

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