Cerca de medio centenar de personas han disfrutado, este pasado sábado, de una bonita mañana de paseo por A Galliguera durante la celebración de la “Jornada de Observación de Aves”, recorriendo el hermoso pueblo de Morillo de Galligo y también el Mirador de los buitres dentro la celebración del 60 aniversario de SEO-BirdLife.
Tras la llegada de algunas de las participantes que habían salido desde Zaragoza y ya en la zona en Morillo de Galligo se ha realizado un recorrido circular de tres kilómetros, apto para familias, bajando a la playa del río Galligo. A las 13.00 horas se ha subido al mirador del pueblo para ver otras aves.
Tanto mayores como pequeños han disfrutado de las muchas especies tanto de rapaces, como los buitres, como otros más variados y pequeños que han ido acompañando el recorrido. Tras una comida se ha partido de Morillo hacia Sarsamarcuello para visitar el espectacular mirador de los Buitres, “ha sido una buena oportunidad para conocer un sitio impresionante”, explicaba una de las participantes.
Desde este mirador la panorámica de los Mallos es sorprendente y pueden verse todas las zonas de nidificación de los buitres y otros grandes pájaros. Gracias a los prismáticos y telescopios han podido conocerse la variedad ornitológica de este formidable territorio aragonés.
Lo que da valor a esta zona es la conjunción de estepas y bosques, el río y los Mallos. Destacan por albergar importantes poblaciones de aves rapaces de diversos tipos en función del hábitat, localizándose también especies en peligro de extinción, concretamente es posible contemplar todo el año el milano real siempre próximo al río Galligo donde se reproduce, junto con el aguililla calzada o la culebrera europea, todas ellas rapaces de espectacular presencia.
En cambio en los cortados rocosos y farallones encontramos importantes poblaciones de buitre leonado, el veloz halcón peregrino, la majestuosa águila real y el mítico alimoche, un buitre blanco de menor tamaño que el leonado.
En los bosques de carrascas se esconden azores, gavilanes y alcotanes, capaces de volar entre los árboles para cazar, a velocidades de impacto sin chocarse con las ramas gracias a su forma alar.
“En ocasiones es posible observar al quebrantahuesos, que junto con el milano real son dos especies en peligro de extinción que tiene sus últimas poblaciones precisamente en estos parajes tan bien conservados de A Galliguera”, explicaba Marta de Santos, alcaldesa de Morillo de Galligo.
De Santos detallaba que “otros muy singulares son el treparriscos en los Mallos y la galondrina daurica en el río donde hay diversas anátidas: grullas, cormoranes y gaviotas de río. También ha podido verse las grullas que se quedan en la alberca de Albore y usan el río Galligo como camino natural hacia el norte, más allá de los Pirineos”.





