El pasado mes de julio, la Comisión Europea presentó su propuesta para la próxima Política Agrícola Común (PAC), como parte del nuevo presupuesto a largo plazo de la UE. Para las organizaciones ambientalistas SEO/BirdLife y WWF, se trata de una propuesta "decepcionante y regresiva". "Refuerza los pagos por superficie, duplica las ayudas acopladas y deja sin garantía de financiación las medidas ambientales y climáticas. La propuesta perpetuará un modelo agroindustrial fallido para la personas y la naturaleza", advierten en una nota de prensa conjunta.
El documento legislativo, "lejos de impulsar una transición agroecológica justa, mantiene un modelo ineficaz y desequilibrado", que "concentra los recursos en pocas manos y amenaza la capacidad del sector para adaptarse a la crisis climática y a la pérdida de biodiversidad", afirman las organizaciones ecologistas para recordar que en un momento en el que agricultores y naturaleza "necesitan prosperar juntos", la propuesta de la Comisión "no solo ignora la urgencia ambiental, sino que también compromete la justicia social y la viabilidad económica del campo europeo".
"Europa necesita una PAC que financie la transición ecológica, no que siga destinando la mayor parte de su presupuesto a subsidios ineficaces e injustos. Con la propuesta de la Comisión, se pierde una oportunidad histórica de asegurar el futuro de los agricultores y de la naturaleza", incide Asunción Ruiz, directora de SEO/BirdLife.
"Una oportunidad desperdiciada"
La Comisión "prometió pasar de las condiciones a los incentivos, pero la realidad es que el nuevo esquema debilita la condicionalidad ambiental sin reforzar los mencionados incentivos", lamenta Ruiz para remarcar que "se anuncia un objetivo del 43% de gasto en clima y medio ambiente dentro de los Planes Nacionales y Regionales de Asociación, pero la metodología empleada carece de credibilidad: contabiliza como 'climático' un 40% del apoyo específico a la renta de agricultores, sin justificación alguna". "Un ejercicio de greenwashing que resta transparencia y confianza", subraya.
Además, SEO/BirdLife y WWF advierten que desaparece el seguimiento del gasto específico en biodiversidad y "no existe un compromiso firme de destinar un porcentaje mínimo a su recuperación". "Sin esta garantía, es muy probable que el apoyo a la biodiversidad y a la acción climática disminuya, justo cuando más se necesita", aseguran.
Por otro lado, manifiestan que la Comisión "blinda la mayor parte del presupuesto para apoyo a la renta". En concreto en el Estado español y en Aragón, "el pago básico es un instrumento ampliamente criticado por ser ineficaz, injusto y regresivo", afirman las organizaciones ambientalistas.
"Cuatro cambios urgentes para una PAC justa y sostenible"
Las principales ONG ambientales europeas —BirdLife, WWF, Greenpeace y la Oficina Europea de Medio Ambiente (EEB)— han presentado un análisis conjunto en el que proponen "cuatro reformas imprescindibles".
La primera, financiar la transición. "Reservar un presupuesto específico y creciente para medidas agroambientales y climáticas, garantizando que al menos el 50% de la PAC se destine a estas acciones. Además, recuperar el seguimiento del gasto en biodiversidad y asegurar que el 10% del presupuesto del Marco Financiero Plurianual se destine a este objetivo".
La segunda pasa por "acabar con los privilegios del 1% más rico, priorizando a quienes más lo necesitan y eliminando progresivamente los pagos por superficie". Las organizaciones entienden que el apoyo "debe apoyar a agricultores que mantienen prácticas de un alto valor ambiental y social, como las fincas en producción ecológica o en la red Natura 2000".
La tercera reforma sería "poner fin a las subvenciones perjudiciales". Es decir, explican, "excluir del apoyo público las prácticas más dañinas, como la ganadería industrial, la expansión del regadío en zonas en estrés hídrico".
Y la cuarta, "garantizar resultados reales y rendición de cuentas". Para ello, proponen "introducir indicadores sólidos de impacto sobre biodiversidad (aves de medios agrarios, polinizadores, calidad de suelos, reducción de carga tóxica por plaguicidas, Sistemas de Alto Valor Natural –SAVN-)" y "asegurar que los planes nacionales solo se aprueben si cumplen con los objetivos ambientales de la UE y se respeta el principio de no regresión ambiental".
"El campo europeo necesita un cambio de rumbo: apoyar a quienes producen alimentos cuidando del suelo, del agua y de la biodiversidad, que generan empleo y dan vida al medio rural. La PAC no puede ser un obstáculo para esa transición, sino la herramienta que la haga posible", añade Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF en el Estado español.
Una llamada a la responsabilidad política
Las negociaciones sobre la nueva PAC "serán decisivas para el futuro del campo europeo y de la biodiversidad". Así lo señalan WWF y SEO/BirdLife para recordar que los responsables políticos "deben escuchar a agricultores, científicos y ciudadanía" y "garantizar que el dinero público se destine a bienes públicos: alimentos sanos, rentas justas y ecosistemas vivos.
El campo aragonés y el español "necesitan una futura PAC justa y verde, que priorice el apoyo a explotaciones de alto valor socioambiental como las dedicadas a la ganadería extensiva y los secanos cerealísticos y que elimine los derechos históricos asegurando un reparto equitativo de los fondos", reivindican las organizaciones ecologistas. Una PAC que "programe medidas agroambientales ambiciosas y bien financiadas que protejan la biodiversidad, el suelo y el agua y que elimine subsidios que incentivan la intensificación insostenible como las inversiones al regadío". "Necesitamos una PAC que reconozca y respalde a quienes producen alimentos de calidad respetando la naturaleza y manteniendo vivo el medio rural", concluyen.




