La acción coordinada de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Exeya y en las Cortes de Aragón ha logrado una victoria política, jurídica y social frente a Forestalia. La reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) avala la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Exeya, desestima el recurso presentado por la empresa energética propiedad de Fernando Samper y la condena al pago de las costas judiciales. Una resolución que, en la práctica, impide la instalación de macroproyectos eólicos y fotovoltaicos en la inmensa mayoría del término municipal.
Desde Izquierda Unida subrayan que la sentencia “abre una brecha de esperanza” para los pequeños municipios amenazados por los grandes proyectos energéticos y demuestra que “la organización social, la coherencia política y la defensa del territorio desde lo local y lo institucional” pueden frenar a los gigantes del sector. La formación exige además al Gobierno de Aragón “la paralización de todos los expedientes de Forestalia hasta que se aclaren las sospechas fundadas de ilegalidad que hay en todos ellos y sobre la propia empresa, a raíz de las noticias que se van conociendo”.
Este jueves, representantes de Izquierda Unida han comparecido en la sede de la organización en Zaragoza para valorar el fallo judicial. Álvaro Sanz, portavoz de IU en las Cortes de Aragón, ha presentado a Yolanda Roldán, concejala de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Exeya, y a Jesús García, responsable de Modelo Productivo y Ecologismo de la formación. “Hoy es uno de esos días por los que un día decidimos meternos en política”, ha señalado Sanz al inicio del acto.
“Esto es una victoria de David contra Goliat”
La resolución del TSJA, dictada por la Sección Primera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo, respalda la legalidad y la solidez del planeamiento urbanístico aprobado por el Ayuntamiento de Exeya e impulsado políticamente por el grupo municipal de Izquierda Unida. Un planeamiento que blinda el territorio frente a la implantación masiva y desordenada de macroproyectos energéticos.
Álvaro Sanz ha celebrado la sentencia en términos claros: “Esto es una victoria de David contra Goliat. Somos Quijotes frente a gigantes que creen que todo el territorio es suyo. Y hoy demostramos que, con organización y principios, se les puede plantar cara y ganar”. El portavoz parlamentario ha destacado que la “acción coordinada” de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Exeya y en las Cortes de Aragón “abre una brecha de esperanza para muchos pequeños municipios que se sienten indefensos ante el poder de las grandes empresas”.
Desde Izquierda Unida denuncian que el recurso presentado por Forestalia no responde a una lógica de respeto institucional, sino a una estrategia de presión y amedrentamiento contra la autonomía municipal. “No se puede pregonar ética y compromiso social mientras se intenta imponer proyectos por la vía judicial, ignorando la legislación vigente y la voluntad democrática de los pueblos”, han señalado.
La formación recuerda también la inacción del Gobierno de Aragón de Jorge Azcón (PP) en materia de ordenación territorial, pese a las reiteradas peticiones y a las proposiciones no de ley aprobadas en las Cortes. “Si los municipios no se defienden, nadie lo hará por ellos. Exeya ha cumplido con su responsabilidad y la justicia le ha dado la razón”, concluyen.
La sentencia no solo protege el territorio de Exeya, sino que marca un precedente para Aragón. Un ejemplo, subrayan desde IU, de que “donde está Izquierda Unida se nota: en la defensa del medio ambiente, del mundo rural, de la autonomía municipal y de un modelo energético al servicio de la gente y no del beneficio privado”.
Cronología de la batalla social, política y administrativa

Según ha informado IU en la rueda de prensa, a finales de 2021 y principios de 2022, la comarca de las Cinco Villas conoció la intención de Forestalia de instalar hasta 650 aerogeneradores, cerca de 200 de ellos en el término municipal de Exeya. Aerogeneradores de más de 200 metros de altura, acompañados de líneas de muy alta tensión y grandes infraestructuras asociadas, que pretendían implantarse sobre suelo rústico, afectando de manera irreversible a la agricultura, la ganadería, el paisaje, la biodiversidad, el turismo y la salud de las personas.
Ante esta amenaza, el Ayuntamiento de Exeya inició a comienzos de 2022 la modificación de su Plan General de Ordenación Urbana con el objetivo de ordenar el territorio y protegerlo frente a una implantación masiva y desordenada de macroproyectos energéticos. Un proceso largo, complejo y profundamente político, que tuvo un punto de inflexión en octubre de 2023 con la entrada de Izquierda Unida en el gobierno municipal.
La concejala de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Exeya, Yolanda Roldán, ha subrayado que “la modificación del PGOU no es un capricho, es una obligación democrática para proteger nuestro municipio y garantizar que el desarrollo energético no pase por encima de la vida, del campo y de la gente”. Roldán ha puesto en valor el trabajo colectivo dentro del consistorio y ha destacado de forma expresa la labor de Marta Ruiz, también concejala de Izquierda Unida y responsable de Pueblos y Vivienda, “por su implicación constante para que esta modificación llegara hasta el final y blindara el territorio frente a la especulación”.
“No puede haber dos intereses generales sobre la misma tierra: o es regadío y soberanía alimentaria, o es negocio energético para unos pocos”
La clave jurídica que permitió extender la protección a prácticamente todo el término municipal fue la incorporación de la Ley de protección y modernización de la agricultura social y familiar y del patrimonio agrario de Aragón. Jesús García, responsable de Modelo Productivo y Ecologismo en Izquierda Unida de Aragón, ha explicado que “esta ley, impulsada y defendida por Izquierda Unida en las Cortes de Aragón, deja claro que el suelo de regadío es estratégico y que no puede destinarse a parques eólicos o fotovoltaicos que no sean de autoconsumo”. En el caso de Exeya, esta aplicación ha supuesto la protección de las 40.000 hectáreas de regadío de Bardenas I y II y, en conjunto, de cerca del 90% del municipio.
García ha remarcado que “no puede haber dos intereses generales sobre la misma tierra: o es regadío y soberanía alimentaria, o es negocio energético para unos pocos. Y en Aragón, Izquierda Unida lo tiene claro desde hace décadas”.
Durante el proceso, Forestalia presentó alegaciones que fueron rechazadas en sucesivas sesiones plenarias. Pese a haber afirmado públicamente que respetaría la voluntad de los municipios, la empresa recurrió tanto la aprobación del PGOU como la denegación de licencias, acudiendo a la vía contencioso-administrativa y anunciando incluso posibles reclamaciones patrimoniales millonarias.
No solo eso, sino que la sentencia se refiere también a la labor coordinada de Cambiar Sabiñánigo - Izquierda Unida y los movimientos sociales en Samianigo, que ya modificaron su PGOU en 2022 del mismo modo que lo ha hecho Exeya y que ha sido ratificado por otra sentencia del TSJA.

