El expresidente francés Nicolás Sarkozy ha sido imputado por la presunta financiación ilegal de su campaña de 2007, concretamente con el dinero del exlíder de Libia Muamar Gadafi. Tras un interrogatorio de unas 25 horas, salvo por un receso de 9 horas durante la noche cuando pudo ir a dormir a su casa, los agentes de la división anticorrupción (OCLCIFF) han permitido que saliera de la sede de la Policía Judicial de Nanterre, a las afueras de París.
Los jueces que instruyen la causa imputan al exjefe de Estado delitos de «corrupción pasiva, financiación ilegal de campaña electoral y receptación de dinero libio». Ahora, pueden imputarlo si consideran que hay suficientes elementos acusatorios, dejarlo libre sin cargo o colocarlo bajo el estatuto de testigo asistido con el que tendrá que comparecer de nuevo.
También están imputados su jefe de campaña Claude Guéant que posteriormente sería su mano derecha y ministro de interior y el magnate saudí Khalid Bushan al que se atribuye un giro a favor de Guéant de un millón de euros.
Mientras, que los dos imputados franceses niegan los hechos, el intermediario Ziad Takieddine ha reiterado las entregas de capital tanto a Sarkozy como Guéant.




