Sare y Artesanos de la Paz reclaman “el fin de la vulneración de derechos de los presos y presas vascas" y su regreso a Euskal Herria

Consideran que el fin de la política de alejamiento "solo será un hecho cuando todos y todas estén en Euskal Herria" y la normalización democrática "pasa por el fin de esta política penitenciaria" que "sólo será un hecho cuando la progresión de grados alcance al conjunto de personas presas o cuando las gravemente enfermas puedan ser tratadas fuera de los muros de la prisión". Haciendo frente al temporal y la pandemia, miles de personas han participado este sábado en las movilizaciones convocadas en 238 localidades vascas.

Sare
Foto: @sare_herritarra

La Red Ciudadana Sare ha llevado a cabo este sábado por la mañana un acto en el Palacio Euskalduna de Bilbo, como previa a las movilizaciones celebradas por la tarde en las que se han reivindicado “el fin de la vulneración de derechos de los presos y presas vascos" y el inicio de su regreso a Euskal Herria. El acto ha contado con la presencia de representantes de EH Bildu, Podemos y PNV, así como integrantes de sindicatos y otras asociaciones.

Durante la lectura del manifiesto, Sare ha asegurado que "vivimos tiempos de esperanza. Algo se está moviendo en política penitenciaria por nuestro impulso conjunto y por las nuevas mayorías políticas en el Estado". En su opinión, "se están produciendo algunos traslados de personas presas a cárceles más próximas a sus familias. Es cierto y ello es un alivio, ya que para algunos familiares se recortan los largos desplazamientos que durante años han tenido que recorrer. Recorridos que han ocasionado 16 fallecidos y más de 400 accidentes de circulación", apuntaba el documento.

No obstante, han reconocido no querer "normalizar una situación que no es aceptable". "La forma en la que aún se está procediendo a las progresiones de grado es tan limitada que todavía un 65% de estos presos y presas se encuentran en primer grado penitenciario, a pesar de que una parte importante de este colectivo se acerca al cumplimento de 30 años de privación de libertad", han subrayado.

Asimismo, han recordado que la Ley Orgánica 7/2003 ha condenado a 67 presos y presas "a cadenas perpetuas encubiertas, porque no otra cosa es la condena a 40 años de privación efectiva de libertad". "Aun siendo esperanzadores los movimientos que se están produciendo en el ámbito penitenciario, el panorama dista de ser tranquilizador", han matizado desde la Red Ciudadana.

"No podemos obviar -han advertido- que hay aún 218 presos y presas vascos por su vinculación directa o indirecta con la desaparecida organización ETA; la mayor parte, dispersada por 36 cárceles españolas, mientras que otras treinta se encuentran ubicadas en  cárceles francesas".

De igual forma, Sare ha considerado que "todavía un alto número se encuentra a cientos de kilómetros de sus casas, y alrededor de 80 niños y niñas, a los que denominamos 'niños de la mochila', recorrían antes de la crisis sanitaria, casi 2.000 kilómetros, entre ida y vuelta, para poder visitar a su aita, ama o ambos, en prisión. Y ahora, llevan meses, sin siquiera poder hacerlo".

Sare
Foto: Sare

A su juicio, todavía existen seis personas presas de más de 70 años; o 60 personas presas que han cumplido ya las ⅔ partes de su condena; y otras ocho que lo harán en el transcurso de este año. Y son 17 las que presentan enfermedades graves e incurables. "Además, la crisis sanitaria ha multiplicado el confinamiento en las prisiones, dejando un reguero de situaciones inhumanas de aislamiento", aseguraban durante la lectura del manifiesto.

Sare considera que el fin de la política de alejamiento "solo será un hecho cuando todos y todas estén en Euskal Herria". Según la Red Ciudadana, la normalización democrática en este tema "pasa por el fin de esta política penitenciaria. Y sólo será un hecho cuando la progresión de grados alcance al conjunto de personas presas pudiendo iniciar el camino hacia su reintegración social, o cuando las personas gravemente enfermas puedan ser tratadas de su enfermedad fuera de los muros de la prisión".

Al mismo tiempo, han solicitado a Instituciones Penitenciarias que aplique los mecanismos de integración social, facilitando regímenes abiertos, cumplimientos domiciliarios, progresiones de grado y libertades condicionales, "como medios de inmersión secuencial en la vida social y como apuesta por la convivencia".

Para Sare, "la situación de las personas presas no nos impide comprender y solidarizarnos con los sufrimientos que han tenido aquellas personas a las que la violencia les ocasionó un daño irreversible y afectó profundamente a su vida personal y familiar. Les debemos respeto y comprensión en su dolor y, por ello, nos oponemos también a la utilización que algunos hacen de este dolor y sufrimiento, como arma arrojadiza contra el oponente político".

Aseguran, del mismo modo, que "a estas alturas no tiene ningún sentido una política antiterrorista nostálgica y disfrazada de reparación. La vulneración de los derechos de los presos y presas vascos va contra el principio de legalidad en un Estado de Derecho y nada tiene que ver con el derecho de todas las víctimas a la justicia, el reconocimiento y la reparación. Tampoco se corresponde con la garantía ya dada por el EPPK de no repetición y de reconocimiento del daño causado".

Para concluir, Sare ha demandado el "fin real" del alejamiento; la excarcelación de personas con enfermedades graves; la progresión de grados; y permisos penitenciarios. "En definitiva, estamos ante un nuevo tiempo de esperanza, pero solo se materializará si empujamos, tenaz y unánimemente, en esa dirección. A ello os invitamos a todos y todas", finalizaba el manifiesto.

238 movilizaciones en Euskal Herria

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Foto: @sare_herritarra

En una jornada marcada por las adversas condiciones climáticas, pero también por las limitaciones derivadas del COVID-19, miles de personas han participado en las movilizaciones convocadas por la Red Ciudadana Sare en 238 localidades diferentes de Euskal Herria. Baiona, Iruñea, Bilbo, Donostia, Irún y Gasteiz, han sido solo algunos de los lugares donde se han reclamado soluciones a la cuestión carcelaria que afecta a los presos y presas vascas, bajo el lema 'Bidea gara' (Somos el camino).

En Bilbo se ha celebrado una marcha que ha partido de la plaza Elíptica encabezada por dos grandes telas portadas por varias personas en la que se podía leer 'Izan bidea' (Sé el camino). Tras ellas, la pancarta con el lema de la movilización, y, posteriormente, otra portada por representantes catalanes que han acudido a la marcha.

En esta marcha ha participado uno de los portavoces de Sare, Joseba Azkarraga, que momentos antes de concluir la manifestación ha señalado que han sido miles de personas las que se han concentrado esta tarde en distintos pueblos para manifestar "su deseo de convivencia y resolución". El representante de Sare ha incidido en que, para conseguirlo, es necesario "buscar una solución definitiva a la situación de los presos vascos" porque, aunque los acercamientos de presos que se están produciendo son un "alivio", no solucionan "el problema de fondo, que es "poner fin al régimen de excepcionalidad".

En este sentido, tras adelantar que Sare expondrá este domingo su 'hoja de ruta' para el próximo año, que debe ser "el de la resolución", ha pedido al Gobierno español que sea "audaz en sus decisiones de poner fin a esta política penitenciaria" porque es una reivindicación no solo de la mayoría política y sindical vasca, sino también "de una inmensa mayoría de la sociedad vasca".

"Aquí estamos, un año más, en defensa de las mismas reivindicaciones, sin La Casilla, pero en la plaza de nuestro pueblo. Hemos salido a la calle bajo el lema ‘Bidea Gara’. Cada cual a su manera. Cada cual con sus ideas, con sus sentimientos y con sus vivencias, pero todas y todos en el mismo camino. En el camino hacia casa, hacia la convivencia y hacia la paz", han afirmado desde la Red Ciudadana.

Además, han señalado que era "motivo de alegría" ver cómo estos últimos años "muchas personas se han unido para trabajar en común; ver cómo se han entendido, se han escuchado y han hablado entre ellas". De la misma forma, han recordado que "se han dado muchos pasos tomando como punto de partida la empatía y los derechos humanos. Y a la pluralidad de vivencias de esas personas hay que añadirle la aportación que suponen los acuerdos alcanzados a nivel sindical, institucional, social y político".

No obstante, Sare cree que es fundamental "poner fin de manera definitiva a la política penitenciaria de excepción", ya que en su opinión "no se puede avanzar sin cambiar esta situación que sigue generando tanto sufrimiento". "No se puede avanzar sin modificar la política de alejamiento que castiga a las familias y, sobre todo, a niñas y a niños y a las personas de avanzada edad. No se puede avanzar manteniendo en la cárcel en condiciones inhumanas a las personas presas que padecen enfermedades graves o negando a las presas y a los presos la progresión de grado establecida, cuando es esa progresión la que posibilita el proceso de vuelta a casa", ha argumentado.

En lo que respecta a Aragón, Puyalón de Cuchas también ha querido apoyar a través de las redes sociales las movilizaciones celebradas en Euskal Herria y han reclamado el fin de la política penitenciaria de excepción, apostando por la convivencia y la paz.

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