El alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, junto con la consejera de Movilidad, Teresa Artigas, y el consejero de Servicios Públicos, Alberto Cubero, han participado este miércoles en una asamblea con trabajadores y trabajadoras de AUZSA que se ha celebrado en el Centro Cultural Salvador Allende después de la que han mantenido la plantilla en las instalaciones de la empresa.
En declaraciones a los medios tras la asamblea, Santisteve ha afirmado que la empresa AUZSA, concesionaria del transporte público de la capital aragonesa, es la responsable de solucionar el conflicto que se prolonga desde hace más de un mes y de cumplir los pliegos de condiciones de la contrata.
Santisteve ha advertido a AUZSA que en solucionar el conflicto le "va su prestigio en Europa" y ha afirmado que "si quiere ser modélica tiene que cambiar muchas cosas, mantener una buena colaboración con el ayuntamiento y cumplir los pliegos de condiciones".
Con su presencia en la asamblea, el alcalde ha querido mostrar así la implicación del Ayuntamiento en la resolución de los paros que mantiene la plantilla desde el pasado 10 de diciembre y la voluntad de acercar posturas entre empresa y plantilla para solucionar el conflicto desde una posición de "neutralidad".
"Mi posición está clara, defendemos a los trabajadores como gobierno más cercano a la ciudadanía en momentos de austericidio", ha dicho Santisteve ante un salón de actos lleno con varios cientos de trabajadores y trabajadoras que le han recibido con aplausos y al grito de "sí se puede".
También ha explicado la posición del gobierno a las y los trabajadores, a los que ha transmitido que el conflicto no se va a resolver poniendo dinero público como se hacía hasta ahora y en este sentido ha calificado de "inmoral" que se quisiera imputar al Consistorio dos millones de euros por despidos, una reclamación que ha acabado en los juzgados. Para Santisteve la solución pasa porque la empresa "mueva ficha en el SAMA, también en el tema salarial".
Sobre la municipalización, ha explicado la imposibilidad real de acometerla en este momento por "el lucro cesante que supondría una gran indemnización a la empresa", inasumible por el Ayuntamiento, pero ha asegurado que continuarán las inspecciones para "garantizar calidad en el servicio y que los autobuses estén en buen estado".
Tras expresar su descontento con la decisión de la empresa de aplazar al jueves la reunión prevista hoy con el SAMA, ha pedido un ejercicio de reflexión acerca de "si una extensión del conflicto en el tiempo es la mejor solución para mejorar las relaciones con el conjunto de la ciudadanía y la empresa", a quien no obstante, considera "la mayor responsable" para solucionarlo.
Tras el alcalde han tomado la palabra algunos trabajadores que han aprovechado para denunciar las deficiencias y criticar la presión que sufren, la planificación, la falta de baños o los cuadros de marcha, que han pedido que elabore el Ayuntamiento. También han criticado a Santisteve por no acudir a la asamblea en cocheras, a la que estaba invitado.
"Indigno" es, según uno de ellos, cómo trata la empresa a la ciudadanía, "incumpliendo" servicios mínimos, "llevando a los pasajeros como en coches de carreras para cumplir el horario" y evitar que los inspectores "se nos echen encima" o que les "acusen de cobrar más de 35.000 euros" cuando, ha informado, su sueldo en 2015 con 17 años de antigüedad fue de "22.441 euros".
"No queremos municipalizar esta empresa, ese no es nuestro objetivo" ha afirmado el presidente del comité de empresa, Javier Anadón, para explicar que la municipalización "la vemos como una fórmula para abaratar los costes". Anadón ha dejado claro que "estamos pidiendo que la empresa cumpla lo pactado", y ha animado al equipo de Gobierno a "rescatar la contrata cuanto antes" y a que trabajen "para sancionar cada coma que incumpla esta empresa".
El presidente del comité ha asegurado que la huelga no va contra los ciudadanos ni contra el equipo de Gobierno, al que ha agradecido los servicios mínimos del 33% sino contra una empresa que no está cumpliendo el pliego de condiciones.
Por su parte, el consejero Alberto Cubero se ha dirigido a AUZSA para decirle que si no tienen capacidad de tener en condiciones a los trabajadores o no son capaces de solucionar el conflicto "tienen que mover ficha" y abordar también las cuestiones salariales porque "tienen suficiente beneficio empresarial".
Tras la asamblea, la sección sindical de SOMOS en AUZSA ha afirmado en su página web: "Han quedado claras dos cosas, que no van a municipalizar el servicio, ya que no se dan las condiciones para un rescate, y que no van a poner un euro más, que sea la empresa de sus beneficios quién ponga la pasta necesaria para solucionar este conflicto".
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