Santa Natalia Chueca, ora pro nobis

En un ejercicio de torpeza política y bastante mala leche, el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Zaragoza presidido por Natalia Chueca, se tiró al monte en el pleno del Ayuntamiento del pasado 23 de diciembre respecto a su defensa del proyecto de ampliación del Parque de Atracciones. En la misma dirección, el representante de Vox, faltón y agresivo se cubrió de “gloria”. Como consecuencia de ello, se prevé que la ya organizada contestación ciudadana a este proyecto reafirme su postura de lucha sin cuartel para su paralización. Sin aportar dato alguno sobre la bondad de su propuesta respecto al …

En un ejercicio de torpeza política y bastante mala leche, el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Zaragoza presidido por Natalia Chueca, se tiró al monte en el pleno del Ayuntamiento del pasado 23 de diciembre respecto a su defensa del proyecto de ampliación del Parque de Atracciones. En la misma dirección, el representante de Vox, faltón y agresivo se cubrió de “gloria”.

Como consecuencia de ello, se prevé que la ya organizada contestación ciudadana a este proyecto reafirme su postura de lucha sin cuartel para su paralización.

Sin aportar dato alguno sobre la bondad de su propuesta respecto al impacto sobre el entorno natural —recuerden que el concejal Víctor Serrano aseguró que no se cortaría ningún árbol—, Natalia Chueca ha jugado la baza de la fe, leen bien, la fe, como línea argumentativa.

Con ello se abre una nueva dimensión en este conflicto. Ya no hablamos de datos, y estudios de impacto ambiental. Hablamos de religión. Una religión con su imagen, dogmas y, cómo no, con sus enemigos.

La imagen está clara y supongo se incorporará al santoral de nuestra ciudad de forma inmediata. Suben pues a los altares Santa Natalia Chueca y el Beato Víctor Serrano portador de las llaves del nuevo cielo zaragozano. El concejal Ángel Lorén espera pronta beatificación.

En todo caso, queda claro para la ciudadanía que el dogma esencial de esta nueva "fe" se resume en dos mandamientos, uno “el negocio es lo primero porque poderoso caballero es Don Dinero” y dos “todo bien común está supeditado a lo anterior”.

Es fácil entender que estos nuevos creyentes no comprendan qué tiene de malo cargarse 2.000 pinos en los Pinares de Venecia. Su fe es clara al respecto. Esto nos lleva finalmente al apartado de los enemigos de la fe.

Ruego encarecidamente que el lector de estas líneas vea y oiga las aportaciones de PP y Vox en el pleno del Ayuntamiento de Zaragoza —se puede ver en internet— respecto a la moción presentada por Zaragoza en Común (ZeC) para la retirada del proyecto de ampliación del Parque de Atracciones. Me temo que mi limitada escritura no alcance a describir lo que las ciudadanas y ciudadanos de la Plataforma “Salvemos los Pinares de Venecia” allí presentes, tuvieron que soportar en riguroso directo.

Resumo: las vecinas y vecinos que se oponen a este proyecto son unos rojos desinformados que quieren montar “un chiringuito”, además están “politizados”. No se aporta dato alguno sobre la ampliación del Parque de Atracciones que subsane esta “terrible carencia vecinal de información”, pero eso sí, a los “vecinos de bien” se les pide que tengan fe.

Repito, no se queden con mis palabras. Vean las intervenciones en el pleno.

Todo esto genera una tesitura compleja. Cada persona de esta ciudad tendrá que decidir si quiere estar informada con datos sobre lo que tiene que ver con su ciudad, lo que supone el riesgo de convertirse en un rojo peligroso amante de “chiringuitos”, o abrazar la nueva fe encabezada por nuestra ilustre alcaldesa.

Para las que elijan la primera opción, desearles suerte y aconsejarles que sigan a la Plataforma “Salvemos los Pinares de Venecia” en las redes.

Para los demás, “Natalia Chueca, ora pro nobis”.

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