Saetas es una banda colombiana de folk punk. Desde mayo hasta julio visitan Europa con la gira “Hacia ningún lugar” que les llevará a tocar en Francia, Suiza, Alemania, Holanda y Bélgica. Su segundo concierto, después de Madrid, fue este viernes en el CSA L’Argilaga, en Massaliò. Después irán a Barcelona, y finalizarán su gira europea en Bilbo el 19 de julio. Hablamos de su gira y de su música, del punk sin distorsión y de su futuro tras su primer disco “Intentando escapar”.
¿Cómo surge esta nueva banda de folk-punk colombiano?
Saetas nació porque éramos un grupo de amigos que ya nos conocíamos de hacer música en las calles, de noches largas, de cervezas compartidas y algunos sueños rotos. A finales del 2020 nos juntamos simplemente porque queríamos hacer ruido juntos, solo para sacar lo que teníamos adentro. Al principio era pura energía cruda, pero poco a poco fuimos encontrando nuestro sonido y nuestra gente.
Parece que en Colombia hay una escena folk-punk que a los seguidores del punk, y todas sus variantes, en Europa, les puede sonar como exótico. ¿Qué tiene Colombia para que se de esta escena?
Tal vez sea esa combinación particular entre caos, rabia y esperanza que se respira aquí, lo que hacen un terreno fértil para expresiones artísticas diferentes.
Supongo que sus influencias musicales son muy amplias, e imagino que en buena parte provienen del folclore americano. ¿En concreto, de dónde bebe Saetas?
Somos ruidosos de corazón , pero aprendimos a apreciar la belleza en los ritmos folclóricos de todas partes del mundo, la gente piensa que porque somos colombianos debemos hacer folclore andino, y pues la verdad, es que no. Nuestras influencias están en todas partes y nuestros amigos son de todo el mundo, todo nos ha formado, y por eso no sentimos que estamos atados a un solo lugar ni a un solo sonido, siempre estamos “intentando escapar” del lugar común.
Entonces, ¿Cómo describirían su sonido a una persona europea que nunca les haya escuchado?
Diríamos que es como una fiesta en el Valhalla, donde orcos, magos, pícaros, arpías y goblins bailan frenéticamente al ritmo de melodías incendiarias. Es punk de toda la vida, pero sin distorsión, con instrumentos “raros” que tal vez no sean los típicos del punk, pero que nos permiten gritar igual o más fuerte.
Eso es curioso, pues dejan claro que se puede ser, y se puede hacer punk sin guitarras eléctricas… ¿Cómo conectan lo tradicional con lo punk?
Desde nuestro punto de vista, el punk no es solo un sonido o una estética, es una actitud, una manera de plantarse frente al mundo. Creemos que cuando el bajo, la guitarra y la batería se convierten en una fórmula rígida, pierden toda la magia. El punk está vivo mientras sea una herramienta de resistencia, mientras le dé voz a los que quedan al margen. Y ahí es donde la música tradicional también entra en juego: muchas veces, esas canciones viejas, esos ritmos populares, son el grito de un pueblo, son pequeñas rebeliones que se han mantenido vivas con el tiempo.
Aunque sus influencias estén alrededor del folklore de todo el mundo, no solo del andino, no sé si incorporan a sus canciones algún instrumento puramente colombiano…
Siendo honestos, somos posers. No tenemos instrumentos tradicionalmente colombianos en nuestras canciones. Nos encantaría algún día incluir un tiple, un requinto o una bandola, pero por ahora trabajamos más con instrumentos tradicionales de toda la vida. Incluso nuestro acordeón no es el diatónico típico del vallenato colombiano, sino un acordeón de piano, más cercano al estilo europeo. Igual creemos que lo importante es cómo los usamos, cómo los hacemos nuestros, y qué historias contamos con ellos.
Ver esta publicación en Instagram
Hasta el momento han publicado “Intentando escapar”, un álbum con letras críticas y reflexivas… ¿Cómo se gesta este álbum?
“Intentando escapar” fue nuestra ópera prima. A finales de 2021 nos fuimos a una pequeña finca, aislados de todo y todos, donde vivía Jairo Muñoz, el sonidista de The Queers. Allí nos encerramos a grabar y a terminar esos ocho temas que veníamos trabajando. Fue la mejor decisión que pudimos haber tomado: desconectarnos del mundo, enfocarnos en la música y dejarlo todo en esas canciones.
¿Vendrá pronto algún otro disco?
Y sí, ya viene otro disco. Tenemos listas las maquetas de lo que será "Hacia ningún lugar", que además es el nombre de nuestra gira de este 2025. Vienen nuevos cañonazos de folk punk acelerado, nuevas letras, nuevas historias, todo con la misma rabia que nos mueve desde el comienzo.
Que suerte tener a Saetas girando por este lado del mundo… ¿Cómo les ha surgido esta gira por Europa?
La gira nació por pura terquedad. Vinimos en 2023 por primera vez, tocamos en calles, bares, okupas, festivales pequeños. Las cosas no salieron como lo planeamos, en Bilbao nos robaron todo de la van, fue un golpe durísimo, pero seguimos adelante y logramos terminar la gira, haciendo muchos amigos en el camino que ahora son como nuestra familia. Esta vez volvemos con la esperanza intacta y sed de venganza.
Ya saben que el público europeo no es como el latino… ¿Qué esperan de su gira por Europa? ¿Qué lugares van a visitar?
Sabemos que el público europeo no es como el latino, que allá la gente es más respetuosa del espacio personal, que los pogos no son tan salvajes como acá, pero estamos emocionados por conectarnos con la comunidad antifascista europea. Vamos a tocar en Suiza, Alemania, Francia, España, Holanda, Bélgica… y queremos volver cargados de nuevas historias, nuevas amigxs y, por supuesto, nuevas canciones.


