La revista “Rolde. Revista de Cultura Aragonesa” ha publicado su número 196, correspondiente al primer trimestre de 2026, con un monográfico dedicado a la denominada “segunda generación de escritores y escritoras en aragonés”, una hornada de autores nacidos en la década de 1960 y primeros años de los 70 que recogieron el testigo de las pioneras y ampliaron horizontes temáticos y estilísticos en la literatura en lengua aragonesa.
La publicación, editada por el Rolde de Estudios Aragoneses, presenta en esta ocasión una portada firmada por el pintor Joan Chic y centra su contenido en analizar el recorrido y la aportación de esta generación clave para la consolidación de la literatura en aragonés en las últimas décadas del siglo XX y las primeras del XXI.
El monográfico se abre con dos estudios introductorios a cargo de María Ángeles Ciprés y José Ángel Sánchez Ibáñez, quienes abordan la evolución de la poesía y la narrativa en aragonés, respectivamente, contextualizando el papel de esta segunda generación dentro del proceso de normalización y desarrollo del aragonés.
Coordinado por Chulia Ara Oliván y José Ignacio López Susín, el grueso del número se centra en el análisis de la obra de seis figuras destacadas de esta generación: Chusé Inazio Nabarro, Rafel Vidaller, María Pilar Benítez, Chusep-Raúl Usón, Ana Giménez-Betrán y Roberto Cortés. Los estudios sobre estos autores y autoras han sido realizados por Esperanza Gonzalo, Paz Ríos, Graciela de Torres, Adriana Storie, José Ángel Sánchez y Chusé Antón Santamaría, respectivamente.

Además del contenido literario, el número 196 de Rolde incorpora propuestas vinculadas a las artes plásticas. Entre ellas, destaca un trabajo dedicado a la trayectoria de la galería zaragozana de Olga Julián, con texto de Antonio Abad, así como un análisis de la obra del propio Joan Chic, autor de la portada, comentada por el escritor Francisco Javier Aguirre.
La publicación cuenta con un total de 96 páginas y un precio de 10 euros. Editada por el Rolde de Estudios Aragoneses y distribuida por Prames, mantiene su compromiso con la difusión de la cultura aragonesa y el impulso del aragonés como vehículo de creación contemporánea.
Con este número, la revista continúa consolidándose como un espacio de referencia para el análisis cultural y lingüístico en Aragón, poniendo en valor el trabajo de quienes han contribuido a que el aragonés no solo sobreviva, sino que también evolucione y se proyecte hacia el futuro.

