Robe triunfa en Pirineos Sur gracias a su “Mayéutica” y los imperecederos éxitos de Extremoduro

El que es considerado uno de los grandes estandartes del rock ibérico de las últimas tres décadas realizó un concierto en el que repasó su último trabajo al completo y rescató himnos tanto de su carrera en solitario como de la época de su banda. Ciclonautas abrieron una noche dominada por los sonidos más clásicos del rock en castellano.

Mayéutica
Foto: Pirineos Sur

Robe Iniesta actuó anoche por primera vez en Pirineos Sur y lo hizo por todo lo alto, como la figura indispensable que es del rock ibérico de las últimas tres décadas: con 4.500 personas rendidas al pasado, presente y futuro del ex Extremoduro. Ciclonautas y su enérgica actuación redondearon la jornada más rockera de la edición 29 del festival aragonés.

Robe vive en el presente. No reniega de su exitoso pasado con Extremoduro, pero es un músico inquieto, con ganas de seguir creciendo como artista y, sobre todo, sabe que “Mayéutica” es uno de los mejores trabajos de su larga carrera. Por eso no duda en tocar en su gira actual el disco al completo y en riguroso orden, tal y como lo concibió en estudio.

Sin embargo, su intenso show arrancó con una selección de temas de su carrera en solitario y algunas de las piezas clave de Extremoduro. “Del tiempo perdido”, “Por encima del bien y del mal” y “Querré lo prohibido” (todas de su segundo disco en solitario, “Destrozares, canciones para el final de los tiempos”) abrieron el generoso setlist. Siguiendo su manual de estilo, su manera de entender el rock única y personal, que ha creado escuela, y con una banda de seis músicos (que incluye formación clásica pero también violín y vientos), demostró que sigue siendo una figura indispensable en el género.

Las 4.500 personas del recinto se entregaron desde el primer tema al de Plasencia y su banda, continuando con canciones de su primer disco (“Un suspiro acompasada”, Nana cruel”), y acabando extasiados con “Tu corazón”, “Tango suicida” y “Dulce introducción al caos” (como representantes de Extremoduro en esta tanda). Pero Robe, siempre mirando hacia adelante, también introdujo un tema inédito (“A la orilla del río'') y antes del descanso cerró con su último single “Ininteligible”, recibido ya casi como un nuevo clásico.

“Mayéutica”, como ya hizo con Extremoduro con “Pedrá” y “La ley innata”, es un disco conceptual: con inicio, nudo y desenlace. Y, de esta manera, lo concibe Robe para su directo. Así, comenzó con “Interludio”, cerró con “Coda feliz” y la parte central estuvo protagonizada por los cuatro movimientos centrales del disco, donde desató todo su talento como músico de rock. Impecables y rotundas sonaron, por ejemplo, “Primer movimiento: Después de la catarsis” o “Segundo movimiento: Mierda de filosofía”.

Volvió a echar la vista atrás ya para los bises, en los que no dudó en recuperar tres hits incontestables de diferentes épocas de Extremoduro: “Jesucristo García”, “Puta” y “Ama, ama, ama y ensancha el alma”. Un final perfecto, para una de las noches inéditas y pendientes de Pirineos Sur.

Aunque, la noche más rockera de Pirineos Sur 2022 comenzó con los últimos rayos de sol en la val de Tena y la rabiosa actuación de Ciclonautas. La banda hispano argentina derrochó pura energía en su show de 45 minutos, que se movió entre el hard rock y el metal, con una voz que recordaba en muchos momentos al tristemente desaparecido Lemmy (de Motörhead). Sin apenas respiro, entregaron temas tan inspirados como “El sol” (con el que abrieron), “Eterno aprendiz” o “Bienvenidos”.

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