La Organización de Trabajadores Unidos (OTU) “no entiende como el Gobierno de Aragón no piensa tomar ninguna medida para prolongar los periodos de contratación de los Puestos Fijos de Vigilancia (PFV) en una situación tan extrema como la que se está viviendo en Aragón”. Las elevadas temperaturas y la falta prolongada de precipitaciones de este verano, hacen que Aragón continúe estos días en Rojo plus -máximo riesgo de incendios forestales-.
Así, “PFV en lugares de gran valor, como son los PFV del Cebollar y Comiello, Sevil en el Parque Natural de Guara en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, Sierra los Ríos en el Parque Natural de los Valles Occidentales, San José y el Santuario de la Misericordia en el Moncayo, dejarán de funcionar en los próximos días”, aseguran desde OTU.
Para la sección sindical de la empresa pública SARGA, “es una temeridad prescindir de los puestos fijos de vigilancia con un riesgo tan elevado de incendios, ya que su trabajo resulta indispensable”. Ya que, “no sólo detectan los conatos de incendio -comienzo del fuego- con gran precisión en zonas poco accesibles o transitadas, sino que también suponen una información necesaria en los primeros momentos de las intervenciones del Operativo de Prevención y Extinción de Incendios; tanto por el gran conocimiento del terreno de quiénes trabajan en estos puestos, como por estar situados en puntos estratégicos desde los que dan información precisa sobre la situación del incendio, meteorología local y accesos cercanos”.
Con esto, los puestos fijos de vigilancia no sólo suponen un mecanismo efectivo de detección de los incendios en una etapa temprana, ya que el tiempo de respuesta es vital para poder controlar un conato y que este no se convierta en un gran incendio, sino que también son una herramienta de seguridad para quienes actúan en la extinción de los incendios.
Desde OTU se recuerda que “este problema ya se había dado otros años, debido a lo cual, anteriores gobiernos de Aragón llegaron incluso a entrar en negociaciones para que estos vigilantes que en su mayoría sólo están contratados 3 meses al año, ampliasen sus períodos de contratación o pudiesen trabajar más meses compaginando su trabajo en la torre con trabajos silvícolas de prevención”. De este modo, “se tendría una mayor flexibilidad y se podrían ampliar los periodos de vigilancia en función del riesgo de incendios que hubiese este año”, reconocen desde la organización.
OTU se lamenta de la “aparente continuidad en las políticas irresponsables con el medio ambiente del Gobierno de Aragón, donde cómo en gobiernos anteriores, se pretende que las palabras sustituyan a los hechos”. Desde esta organización se considera “que casos como el de los grandes incendios forestales que arrasan miles de hectáreas, año tras año, en zonas con trabajos de prevención silvícola claramente insuficientes, deberían de ser ejemplos más que suficientes para cambiar este tipo de políticas”, concluyen.





