CHA condena “la agresión sufrida por un joven de 18 años durante las fiestas de Morata de Jalón, investigada por la Guardia Civil, y que según los testimonios conocidos, habría tenido un carácter claramente homófobo”, y traslada todo su apoyo y solidaridad a la víctima, a su entorno y a todas las personas que puedan sentirse afectadas por lo sucedido.
“Una persona tiene que poder disfrutar de unas fiestas, caminar por una calle o estar con sus amistades sin miedo a ser insultada, amenazada o agredida por su orientación sexual, identidad o expresión de género. No podemos permitir que la LGTBIfobia encuentre ningún espacio de normalización en nuestra sociedad”, señala Alejandro Claraco, secretario LGTB de Chunta Aragonesista.
CHA quiere poner especialmente en valor la reacción de Morata de Jalón ante lo sucedido. Más de 500 personas participaron en la concentración convocada como muestra de repulsa al incidente de odio, en la que se trasladó un mensaje de rechazo a cualquier forma de violencia y de defensa de la convivencia.
Claraco destaca que “la respuesta del pueblo es también una parte importante de esta noticia. Morata ha demostrado que ante una agresión no se mira hacia otro lado y que no se puede aceptar como algo normal lo que sucede durante una noche de fiesta”.
En este sentido, CHA comparte el mensaje expresado durante la concentración de que “el alcohol, una discusión o el ambiente festivo” nunca pueden servir como excusa para justificar una agresión, así como la necesidad de no minimizar estos hechos con expresiones como que “son cosas de fiestas” o que “no hay que darles importancia”.
“Cuando una sociedad resta importancia a un insulto LGTBIfóbico, a una amenaza o a una humillación, está facilitando que la siguiente vez se pueda ir un paso más allá. Combatir la LGTBIfobia también significa no reír las gracias, no permanecer indiferentes y acompañar a quien sufre una agresión”, afirma Claraco.
Asimismo, CHA reclama al Gobierno de Aragón “que no utilice la institución para alzar discursos de odio” y que actúe “al contrario de cómo lo está haciendo: reforzando las políticas públicas de prevención frente a la LGTBIfobia, la atención y acompañamiento a las víctimas y las campañas de sensibilización, especialmente en espacios de ocio y durante las fiestas de los municipios aragoneses, cumpliendo así la literalidad de las leyes aragonesas trans y LGTBI”.
CHA considera necesario mejorar la coordinación con los ayuntamientos y facilitarles herramientas y recursos para prevenir este tipo de situaciones y actuar ante posibles agresiones o delitos de odio.
“El Gobierno de Aragón tiene la responsabilidad de trabajar para prevenir los incidentes de odio LGTBIfóbicos y de cualquier índole, garantizar que las víctimas sepan dónde acudir y ayudar a que nuestros pueblos, nuestros barrios, nuestras ciudades y nuestros espacios de ocio sean lugares seguros para todas las personas”, reitera Claraco.
“Trabajamos por un Aragón en el que nadie tenga que esconder quién es ni medir cómo habla, cómo viste o a quién quiere por miedo a sufrir una agresión. Y para conseguirlo hacen falta también una ciudadanía que responda, como ha hecho Morata de Jalón, y unas instituciones que estén a la altura”, concluye el secretario LGTB de CHA.





