La Plataforma Por unos Comedores Escolares Públicos de Calidad -Come Pública- preocupada “por la deriva del Gobierno de Aragón en la erosión de nuestras instituciones, porque los comedores escolares públicos son una institución para miles de familias, nos hemos reunido este sábado 17 a las 11.00 horas en la Plaza San Bruno de Zaragoza acompañados de los cocineros y las cocineras”. “También estaremos dentro del mercado agroecológico ofreciendo pates hechos con productos del mercado agroecológicos y que forman parte del menú de algunos colegios, pero deberían ser más”.
La Plataforma Come Pública observa “como se están dejando morir la gestión directa de nuestros comedores escolares, por parte de la DGA, y no se acompaña lo suficiente la Autogestión frente a un impulso de la gestión indirecta de comedores liderada por grandes multinacionales que prefieren que no haya cocina, y maximizar beneficios económicos, como si la alimentación fuera una mercancía, en vez de maximizar la calidad, nutrición y salud de nuestros hijos e hijas”.
Recalcan que “la DGA deja morir los ejemplos vivos de la generación de nuestros padres y madres, que por muy difíciles que fueran las cosas entonces pudieron enviarnos a la escuela con la confianza de que comeríamos comida casera preparada cada día. En esos años, sabían que podían irse a trabajar y pagar sus impuestos, porque la administración cuidaba y velaba por los más pequeños en su ausencia”.
Desde la Plataforma por unos Comedores Escolares Públicos de Calidad “hoy no tenemos esa confianza. A pesar de compromisos, buenas palabras y fotos en campaña de este gobierno, vemos como se encadenan prórrogas que sólo garantizan precariedad, no se construyen cocinas durante años, se caen los controles de salud in-situ y se rompe la comunicación para garantizar la mejora de nuevos pliegos y nuevos modelos de contratación y compra más responsable”.
Las cocineras y los cocineros públicos luchan “por no extinguirse y desaparecer en silencio y con ellos el ejemplo de lo que siempre ha sido posible y ahora se cuestiona”.
En el mismo sentido, recuerdan que “el compromiso asumido por la DGA en la constitución del ultimo gobierno no se ha cumplido. La mayoría de los colegios en Zaragoza no tienen cocina propia y viven la contradicción de que vivimos en una sociedad que está más concienciada con la comida que nunca. En un país donde lo que ocurre en una mesa es tan importante, y con una gran calidad de producción agraria, además de grandes profesionales de la restauración colectiva y social, tenemos que mirar a otro lado para no explotar aceptando que nuestros hijos e hijas en su edad delicada de crecimiento y aprendizaje, tengan que comer día tras día productos pre-calentados en entornos poco cuidados, mientras cumplimos con nuestra parte del contrato social”.
“La alimentación y educación de los menores es su derecho, y nuestra obligación es protegerlo y no favorecer el negocio de multinacionales. Si en los ochenta podíamos tener cocinas de calidad, hoy no tenemos excusa. Hoy es más que nunca nuestra obligación recuperar y mejorar ese modelo. Las múltiples crisis que estamos viviendo, nos adelantan la necesidad de cuidar lo importante o perderlo a manos de intereses económicos y a costa de toda la sociedad especialmente los más vulnerables”, concluyen.





