
"Para transformar la economía y la manera en la que producimos y comercializamos alimentos, actuar desde el ámbito local es clave", así lo asegura la Red Estatal de Economía Social y Solidaria (REAS). Por eso durante el I Congreso Internacional de Economía Social y Solidaria, celebrado en Zaragoza los días 27, 28 y 29 de noviembre del pasado año, tuvo lugar una mesa de trabajo compuesta por entidades, redes y agentes políticos y sociales con amplia experiencia en el ámbito de la soberanía alimentaria.
El objetivo de esa sesión, que duró un día completo, fue "plantear y debatir aspectos fundamentales a la hora de elaborar políticas municipales desde la soberanía alimentaria y economía solidaria", para recogerlos en un documento que "pueda ser difundido y utilizado de cara a la elaboración de propuestas programáticas para las próximas elecciones municipales".
Las medidas recogidas en la llamada 'Carta por una Soberanía Alimentaria desde nuestros municipios' son fruto de la experiencia y la construcción colectiva de muchos movimientos, pero "es importante seguir recogiendo adhesiones -ya son cerca de 50 las entidades que han colaborado en la redacción de la carta o se han adherido a ella- para hacerla lo más amplia posible, para que pueda tener más fuerza a la hora de abrirse paso en las propuestas políticas que empiezan a consolidarse en pueblos y ciudades, que deben apropiárselas, modificarlas y adaptarlas a cada realidad y contexto", explica REAS.
[extracto de la carta] Por qué sembrar rebeldías
Vivimos tiempos de barbarie. Las políticas neoliberales y las élites que las impulsan alientan la marginación social, el empobrecimiento económico y político y la destrucción de pueblos, culturas, sustentos y paisajes. No hay aquí espacio -ni queremos dárselo- para describir tanta atrocidad. Porque también son tiempos de un nuevo protagonismo social que, generoso y consciente, está sembrando rebeldías.
Rebeldías diversas e interconectadas que confluyen en situar el cuidado de la vida en el centro de nuestros valores y por tanto de nuestras prácticas. Rebeldías que contagian desde lo cercano, que entusiasman desde lo común, que rompen, desde abajo, con este mundo imposible.
Aprendemos desde ellas a construir zonas libres de capitalismo y patriarcado, abrazando la cooperación, el apoyo mutuo, la igualdad y el respeto a una naturaleza de la que somos parte. En ellas no tienen cabida las economías pensadas desde la lógica de la acumulación sino las economías sociales y solidarias. Aquí no se entiende la alimentación, y por ende la agricultura, como un negocio, aquí pensamos agriculturas que sostienen nuestra vida y la de los territorios.
Resumen radiofónico del Congreso de Zaragoza
Por otra parte, el Proyecto Dos Orillas, que forma parte del nodo de Huelva de la Red en Andalucía, participó en el I Congreso Internacional de Economía Alternativa y Solidaria y preparó un amplio reportaje para el programa que emiten semanalmente en varias emisoras comunitarias. En este reportaje se puede comprobar como se va configurando una red muy diversa de empresas e iniciativas, que van construyendo una forma distinta de relacionarnos entre nosotros y con los bienes y servicios que necesitamos cada día. Una economía donde la persona sea lo más importante, ¿te imaginas? ¡Pues es posible! El audio se puede escuchar en este enlace.




