En un contexto, en que “la escalada del mercado libre, la imposibilidad de afrontar la entrada de una hipoteca incluso en promociones de protección oficial y unos alquileres desorbitados sitúan la vivienda como la primera preocupación ciudadana”, REAS Aragón presenta algunas de sus propuestas en las Cortes de Aragón.
El acceso a un hogar digno se ha consolidado como el principal problema social y económico en nuestro país. El mercado de compraventa en Aragón “resulta directamente inalcanzable para la inmensa mayoría de las familias, incluso la vivienda protegida convencional deja fuera a rentas trabajadoras que ven imposible asumir la entrada a la hipoteca, y los precios del alquiler asfixian los salarios mensuales”, destacan desde REAS Aragón.
Frente a esta “situación de colapso”, diversos analistas y expertas en políticas públicas vienen advirtiendo de que durante décadas se ha cometido el grave error de “llenar un cubo agujereado”: destinar grandes cantidades de esfuerzo y recursos a construir promociones protegidas que, con el paso de los años, se descalifican para acabar vendiéndose en el mercado libre a precio especulativo. “Si de verdad se quiere ofrecer una solución a largo plazo, resulta imprescindible apostar por modelos de acceso a la vivienda que blinden la asequibilidad de las casas de manera permanente y no permitan hacer negocio con un bien básico”, subrayan desde la red de economía solidaria aragonesa.
“La vivienda cooperativa en cesión de uso emerge como una respuesta sólida”
En este escenario, “la vivienda cooperativa en cesión de uso emerge como una respuesta sólida y contrastada desde la propia sociedad civil: familias y personas que se autoorganizan, unen su capacidad de ahorro e impulsan la construcción o rehabilitación de sus viviendas sin intermediarios”, aseguran.
“En este modelo, la titularidad del inmueble pertenece siempre a la cooperativa y las personas disfrutan de un derecho de uso estable para toda la vida, impidiendo la especulación o la reventa lucrativa de los pisos. Una fórmula de convivencia que, además, ha demostrado ser una herramienta formidable para combatir la despoblación en comarcas aragonesas y para propiciar un envejecimiento activo entre las personas mayores, combatiendo la soledad no deseada y descargando de peso la atención asistencial de las residencias”, detallan desde REAS Aragón.
El Proyecto de Ley de Vivienda que actualmente se tramita en las Cortes de Aragón “deja completamente fuera esta realidad. El texto no contempla la vivienda cooperativa en cesión de uso y la empuja a una asimilación errónea con los denominados ‘alojamientos colectivos’, una figura pensada para negocios transitorios de alquiler de habitaciones (coliving) gestionados por terceros con ánimo de lucro, distorsionando de raíz lo que significa la autopromoción de hogares estables”, enfatizan desde REAS.
Para resolver esta carencia, REAS Aragón ha trasladado a los grupos parlamentarios de las Cortes aragonesas un paquete de enmiendas muy concretas. En ellas se solicita “dotar a la cesión de uso de una definición jurídica propia que la distinga nítidamente de los alojamientos temporales, habilitar su reconocimiento formal como modalidad de vivienda dentro de la ley, facilitar vías estables de colaboración público-social, como la cesión del derecho de superficie sobre inmuebles o parcelas públicas para que la Administración no pierda su titularidad, y permitir que este modelo pueda encajar en las políticas aragonesas de vivienda sin trabas administrativas injustificadas”.
Finalmente, desde REAS Aragón recuerdan que “las personas que apuestan por la vía cooperativa no buscan un trato de favor, sino equidad: la administración prevé mecanismos, avales y ayudas públicas millonarias para respaldar a las promotoras privadas tradicionales que construyen vivienda en propiedad o en alquiler, es de justicia que se nos apoye con los mismos incentivos e instrumentos a quienes, organizados de forma privada y sin ánimo de lucro, asumimos el esfuerzo de construir viviendas que seguirán siendo asequibles para siempre” en nuestro país, concluyen.




